Serafín Flores sonríe cuando se le pregunta por la situación económica. “Nosotros estamos acostumbrados a estar sin dinero; allá en la ciudad sí sufren, pero nosotros, mientras tengamos trabajo, hay que darle gracias a Dios”.
Este último mes, la familia de Serafín ha tenido motivos para contentarse. Uno, que las lluvias alcanzaron para que el maíz creciera, “aunque ya no tenemos animalitos, pero bien que lo vamos a poder vender (el maíz)”, dice.
La otra buena noticia, que sus ingresos subieron; pasaron de 500 a 700 pesos al mes.
“Más o menos se han compuesto las cosas”, dice don Serafín minutos antes de ir a su milpa, la de cuatro hectáreas, para limpiar y darle de comer a la yunta.
La media hectárea que sembró junto a la casa también ha crecido y tendrá mucho forraje para vender.
Este último mes ha podido sortear la situación e incluso asegura que les ha ido bien “pues ni enfermedades ni problemas de que falte una cosa u otra cosa; ha habido para comer y también hemos tenido salud, que es lo importante”.
Además, los tamales que hace su esposa ahora se han vendido más; ya casi no se le quedan. Todos los vende”, dice.
Estos dos últimos meses “o pue que” un poco más, Serafín ha recibido en su casa a enviados de la Iglesia católica que le han inculcado la lectura de textos religiosos, lo que él acepta de buena gana.
“Presume” un periódico que le dejaron, en el se llama a la feligresía a vivir el bicentenario con la percepción de que los curas Miguel Hidalgo y José María Morelos hicieron lo indicado y encabezaron la guerra de Independencia.
Serafín está a gusto con esas lecturas, que complementa con su labor en el campo, pues todavía no ha podido continuar con la construcción de la casa de su hija y su yerno.
“Para eso sí, no ha habido dinero”, dice, aunque de inmediato esboza una sonrisa y asegura que eso no le preocupa –la falta de dinero– porque viven bien, sin tantas preocupaciones. Primeramente Dios ya tendremos dinero para comprar más cosas de la cocina y luego de la casa pero ahorita, estamos pasándola”.
Texto: Juan José Arreola