Después de los insultos que recibió de vendedores ambulantes el viernes pasado en el Eje Central, el jefe de gobierno Marcelo Ebrard volvió ayer al Centro Histórico en medio de un fuerte dispositivo de vigilancia.Al ser cuestionado sobre los insultos y reclamos que recibió al entregar la Plaza Victoria, Ebrard dijo que esto no detendrá el programa para retirar a los vendedores.
Ayer, el funcionario inauguró una plaza comercial en Mixcalco, en la que se instalaron al menos 100 policías una hora antes de su llegada. Al mismo tiempo, granaderos cercaron el Eje 1 Norte desde su cruce con Reforma hasta Anillo de Circunvalación por donde ingresó la comitiva de Ebrard, quien llegó media hora después de la cita programada en el denominado “Zentro Mixcalco” en un evento que originalmente se planeó para dar a conocer la nueva cara del Centro Histórico, pero que se aprovechó para distinguir a policías.
El lugar fue ocupado por otros 50 uniformados, aunque sólo cuatro fueron objeto de un reconocimiento.