CARACAS.— El costo de la vida arrincona a los venezolanos, pero parece que no le quita el sueño al gobierno revolucionario de Venezuela.Un galón de gasolina cuesta 15 centavos dólar, aunque un kilo de arroz vale más de un dólar con 80 centavos; una botella de un litro de agua se vende en 80 centavos, pero el paquete de 500 gramos de pan cuadrado supera los tres dólares con 40 centavos. El pronóstico oficial de inflación de enero a diciembre de 2008 ya sobrepasó 19.5% con un salario mínimo de 285 dólares.
“Para pagar la canasta alimentaria se requieren 2.1 salarios y, para la básica, que incluye educación, teléfono, agua, electricidad, ropa, higiene, transporte o vivienda, se necesitan 4.5 salarios mínimos”, dijo Óscar Meza, director de Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (FVM).
“Al presidente Chávez se le fue de las manos la inflación, no por culpa del imperio norteamericano, sino por su política de hostigar a la producción privada nacional, controlar los precios, criminalizar al comercio. Con el capitalismo de Estado se castiga al sector productivo privado”, dijo.