La mexicana Lucía Morett, una de las tres sobrevivientes del ataque colombiano a un campamento de las FARC en suelo ecuatoriano, dijo que no ha cometido ningún delito, ante denuncias realizadas en su país sobre posibles vínculos con la guerrilla colombiana.La joven de 26 años negó que el ecuatoriano abatido en esa misma acción, Franklin Aisalla, haya sido el contacto que la llevó a ella y a otros cuatro mexicanos que murieron hasta el campamento ubicado en la selva ecuatoriana, como lo aseguró el presidente Rafael Correa durante su reciente visita a México.
De la denuncia del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México que pidió a la Procuraduría General extraditar a Morett para investigar sus presuntos vínculos con las FARC, dijo: “estoy tranquila, no tengo nada que ocultar”.