BARCELONA.— En un partido teóricamente oficial pero convertido en amistoso, la semifinal de la Copa Cataluña entre el Barcelona y el Girona (3-2), un detalle sorprendió a los más atentos: un chaval de 16 años reprendió con cierta dureza a Márquez, capitán de la Selección mexicana, cuando el conjunto azulgrana se vio por debajo en el marcador.
Su nombre, Thiago Alcántara, es el último descubrimiento de la cantera del Barça. Su arrojo le viene de familia, de su padre, Mazinho, campeón del mundo con Brasil en 1994.
La trayectoria futbolística de Thiago Alcántara es aún muy breve, pero el joven futbolista va camino de convertirse en un jugador de primer nivel. Tiene pedigrí, pero también calidad futbolística y personalidad. “El futbol es para disfrutar. Y si hay que corregir a un compañero, se hace”, expresó el joven hispano-brasileño al término del Girona-Barcelona de Copa Cataluña.
Llegado al cadete B del Barcelona a los 14 años, procedente del Eureka-Caixanova de Vigo, Thiago debutó en el primer equipo frente al Girona.
“Le vimos jugar en los campos de hierba artificial en los alrededores de Vigo. Le querían varios equipos, Valencia, Real Madrid y por supuesto Celta, pero llegó a La Masía y se adaptó muy bien”, explica Quique Costas, coordinador del futbol base del Barça.
A acoplarse al Barcelona le ayudó su currículum internacional: nacido en Bari (Italia) el 11 de abril de 1991, cuando su padre militaba en el Lecce, Thiago Alcántara pasó por el club Flamengo brasileño, donde jugó durante un par de años, antes de llegar a Vigo.
Centrocampista llegador, de técnica más depurada que su padre, según narran quienes mejor le conocen, Thiago alternará el juvenil A de Álex García y el filial azulgrana durante la presente temporada, aunque muchos le sitúan a corto plazo como uno de los fijos de Guardiola en el Barcelona B.
Muy pendiente de la evolución de Thiago, la familia de Mazinho vive dividida cada fin de semana: el ex jugador del Valencia y Celta dejó su cargo como secretario técnico en el Aris de Salónica para seguir más de cerca la carrera de sus hijos, porque el hermano pequeño de Thiago, Rafa, juega en el cadete azulgrana.