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| Los smartphones, oficinas móviles |
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Angelina Mejía Guerrero
El Universal Lunes 22 de junio de 2009 |
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angelina@eluniversal.com.mx Los teléfonos inteligentes cambiaron la vida de los empleados: ahora están “conectados” todo el tiempo, por lo que sus espacios familiares o personales pueden ser invadidos en cualquier momento por cuestiones laborales. Carmen Fernández, consultora senior del área de beneficios de Hewitt Associates, empresa de capital humano, señaló que cuando se da una herramienta como éstas debe haber reglas de uso muy claras entre la empresa y el colaborador. “Con el conocimiento de estas reglas se puede establecer qué se entiende por el uso y abuso de estos equipos por ambas partes”, sostuvo la directiva. Al tener un dispositivo móvil el empleado puede tener mayor flexibilidad para acudir a eventos personales, pues si se le requiere para alguna tarea de oficina está localizado y con la posibilidad de resolverlo desde su teléfono. Pero el hecho de estar conectado no significa estar disponible a cualquier hora y día, por ejemplo, los tiempos de descanso o vacaciones, y eso es algo que deben aprender tanto los empleadores como los trabajadores, señaló la experta. “Es importante que el colaborador entienda que estos equipos y soluciones son para su trabajo, para facilitarle su vida laboral, pero no para esclavizarlo o fiscalizarlo”, enfatizó Fernández. Es muy común que los usuarios se vuelven adictos a estos dispositivos, y aunque estén en la hora de los alimentos, en una reunión social o simplemente de descanso en casa, no dejan de consultar o contestar correos electrónicos y otro tipo de informaciones de la empresa. Fernández subrayó que uno de los beneficios que mas valora el empleado es que con la adopción de los teléfonos inteligentes hay posibilidad de disminuir horarios de trabajo, de salir más temprano o llegar un poco más tarde, porque puede tener una respuesta rápida a los requerimientos de sus jefes, compañeros o clientes. El impacto de uso de estas tecnologías también tiene un impacto anímico entre los trabajadores, pues se sienten valorados por la empresa. “Puede volverse hasta un poco aspiracional, un sentimiento de que el trabajo que desempeño es importante y significa que me necesitan”, dijo. Sobre todo en el área de ventas esto cobra mayor relevancia, pues los agentes que son dotados con estos dispositivos pueden sentirse más incentivados frente a su competencia, señaló. Otra de las bondades de estos equipos es que permite una mayor comunicación entre los miembros de la empresa, no sólo de su misma sucursal, sino con los que están ubicados en otras ciudades, tanto del país como del mundo. Fernández dijo que como en todas las tecnologías, el protocolo no sólo debe ser para cuestiones técnicas, sino también para la utilización personal y laboral de éstas. “Hay que saber cuando apagarlo, y diferenciar de cuándo es urgente estar disponible y cuando no”, dijo la especialista. ¿Y el iPhone? Rodrigo Gómez, gerente de producto de Apple, reconoció que a la empresa le ha faltado una estrategia enfocada al segmento empresarial, sin embargo, el iPhone sí tiene una orientación hacia este negocio al contar con el soporte y las aplicaciones para corporativos. “El iPhone apunta más a un mercado de usuario final, no tanto para empresas, pero no nos hemos encargado de contarles a las empresa sobre estas posibilidades, aunque quizá en un futuro sí desarrollemos una estrategia”. Sin embargo, este equipo es el líder en ventas entre los smartphones y es el teléfono celular más usado para acceder a internet. Tan sólo el fin de semana antepasado se vendieron 500 mil unidades a nivel mundial, destacó Gómez.
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