Llaman a reformar el sector financiero
José Carreño Figueras Enviado Especial
El Universal

Viernes 14 de noviembre de 2008

Ricardo Lagos, ex presidente de Chile, pide a países de AL actuar de forma concertada

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ROTTERDAM, Holanda.—Un llamado a la reforma “a profundidad” de la arquitectura financiera global fue hecho por el Club de Madrid, integrado por ex presidentes, ex primeros ministros y estadistas de más de un centenar de países, reunidos en Rotterdam para abordar y analizar cómo lograr sociedades más inclusivas.

El comunicado advirtió por un lado que la crisis es del sistema y que “no se pueden buscar soluciones a expensas del bienestar económico y social de países y sociedades”, en especial los más pobres.

De hecho, Mary Robinson, ex primera ministra de Irlanda, hizo notar que “hay miles de millones de dólares” para rescatar a los bancos y las instituciones que de hecho son culpables de la crisis, pero no se han destinado recursos equiparables para apoyar a los sectores más modestos afectados por el problema.

En ese marco, el ex presidente chileno, Ricardo Lagos, presidente del Club de Madrid, dijo a EL UNIVERSAL que sería importante y aun deseable que los tres países latinoamericanos que asistirán a la reunión del Grupo de los 20 (G-20) el próximo fin de semana en Washington, pudieran actuar de forma concertada.

“Tendrán un papel de importancia en la reconstrucción del sistema”, manifestó Lagos, al señalar que el G-20 buscará primero cómo lidiar con la actual crisis, pero después trabajará para reformar el sistema financiero, y en ese marco se hace más relevante la participación de las tres naciones del área. “Nunca habíamos sido 15%” de un grupo así, comentó.

De acuerdo con el comunicado del Club de Madrid, la crisis tendrá un impacto negativo sobre metas socioeconómicas y la capacidad mundial para enfrentar problemas como la pobreza y el cambio climático. “Los líderes deben actuar con rapidez para reducir los riesgos de una recesión global y encarar sus profundas consecuencias sociales y politícas”.

El grupo se pronunció también por un comercio más justo y equitativo, como parte de la fórmula para evitar mayores consecuencias para los países y sectores sociales más afectados por la crisis iniciada en Estados Unidos.

“El presente desmoronamiento financiero enfatiza la urgente necesidad por un efectivo marco regulatorio para mercados globales”, agregó el texto distribuido en Rotterdam, donde durante las reuniones de trabajo hubo una continua referencia al problema como un factor potencialmente negativo para la construcción de sociedades más plurales e incluyentes.

En ese sentido, un experto, el economista Steen Lau Jorgensen, advirtió que un incremento de pobreza o de exclusión motivado por la crisis tendrá un impacto negativo para los países en general y en especial aquellos con menores normas de cohesión social.

De hecho, subrayó que el retraso social y en la inclusión puede significar una pérdida de hasta 1.7% en el Producto Interno Bruto (PIB) de un país.

Un estudio del mismo Club demostró que los países que en 1990 tenían un menor grado de criminalidad y desconfianza social tuvieron, a la inversa, un mayor crecimiento económico.

 



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