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| Resiente sector automotriz canadiense recesión en EU |
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Notimex
El Universal Sábado 08 de noviembre de 2008 |
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Debido al impacto de la crisis en su vecino país, las filiales canadienses de Ford, General Motors (GM) y Chrysler están pidiendo ayuda financiera a los gobiernos de Canadá y Notario
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La economía canadiense está sintiendo los impactos de la contracción económica en Estados Unidos y el resto del mundo, con más cierres y despidos en el sector automotriz. Al afirmar que "están luchando por la vida", las filiales canadienses de Ford, General Motors (GM) y Chrysler están pidiendo ayuda financiera a los gobiernos de Canadá y Ontario. En su carta al primer ministro de la provincia de Ontario el presidente de la Asociación canadiense de manufactureros de automóviles, Mark Natais, recuerda que la industria del automóvil de Ontario exporta a Estados Unidos del 85 al 90% de sus productos terminados. "Con la crisis financiera global y el colapso de la demanda de los consumidores en Estados Unidos (los fabricantes de automotores) estamos luchando por sobrevivir", según Nantais. Los tres grandes fabricantes de automotores pidieron reuniones con el primer ministro de Ontario, Dalton McGuinty, y el ministro federal de Industria, Tony Clement, para que les otorguen créditos y garantías de préstamo con bajos intereses. Estos fabricantes apoyan otro "urgente" pedido de ayuda, por unos 840 millones de dólares, hecho hace unos días por la Asociación canadiense de manufactureros de autopartes. Los especialistas auguran más pérdidas de empleos en el sector automotriz canadiense por el anuncio, hoy, de que Ford Motor Co. cortará 10% de su fuerza laboral en América del Norte por las pérdidas registradas en el tercer trimestre. Ford "quemó" 7.7 mil millones de dólares de capital, sus ventas están cayendo precipitadamente y, según el especialista canadiense Dennis DesRosiers, de DesRosiers Automotive, eso anticipa más despidos. Las ventas de Ford bajaron 22% y según Alisa Priddle, analista del diario Detroit News, al ritmo que está "quemando" capital, en unos siete meses y medio Ford se encontrará en situación de quiebra y deberá pedir la protección de las Cortes. Ken Lewenza, presidente del sindicato Trabajadores Canadienses del automóvil (TCA), anticipa que pronto "escucharemos que habrá perdidas significantes" de empleos en Ford, una "empresa que no tiene ingresos". General Motors sufrió una baja de ventas de 45% en octubre y de 20% para los primeros nueve meses del año, según las cifras de Autodata Corp. Todo indica, según los analistas canadienses, que GM frenará algunos de sus proyectos de desarrollo, atrasará la producción de algunos modelos y motores, y que eso tendrá un impacto en Canadá. En los últimos meses el sector automotriz registra cierres y despidos en una escala nunca vista en Canadá. A finales de agosto el fabricante de autopartes Linamar Corp., segundo en importancia en América del Norte, anunció el despido de 400 o 500 trabajadores de sus plantas en Canadá. En octubre, Volvo anunció el cierre de su planta en Goderich, Ontario, que emplea a 500 trabajadores en la fabricación de equipos para la construcción, y su mudanza a su fábrica en Shippensburg, Pensilvania. A comienzos de este mes Magna International Inc., principal fabricante de autopartes de Canadá, registró una perdida 215 millones de dólares en el tercer trimestre y anuncio que cerrará algunas de sus plantas como parte de un plan de restructuración. En el nicho de fabricación de camiones la firma Sterling Truck de St. Thomas, Ontario, anunció hace pocas semanas que cerrara su planta de camiones en marzo próximo, dejando en la calle a dos mil trabajadores. Navistar International Corp., otro fabricante de camiones pesados, anuncio la víspera el corte de su producción en Chatham, Ontario, para transferirla a su planta en Escobedo, México, lo que eliminara 470 empleos a partir de enero próximo. Navistar transferirá a Escobedo la producción de 30 camiones diarios, pero el gobierno de Ontario anunció ya que reclamará de esa firma estadounidense la devolución de decenas de millones de dólares que le fueron otorgados para salvarla financieramente en 2002. El sindicato de TCA había otorgado a Navistar -desde 2002- unos 40 millones de dólares anuales en concesiones salariales para mantener la producción de la planta de Chatham. A estos cierres se suman los anunciados por GM para su planta en Oshawa, a mediados de 2009, que eliminará dos mil 600 empleos, y las fuentes del TCA temen que una fusión de GM con Chrysler implique el cierre de algunas de las plantas de Chrysler en Ontario. La crisis actual, que ya provocó un desplome de la demanda de los consumidores en Estados Unidos, está acelerando la restructuración del sector automotriz en América del Norte, según analistas. De los tres grandes fabricantes (Ford, GM y Chrysler) sólo quedarán dos, y posiblemente esa opción incluirá la participación de fabricantes europeos o asiáticos, anticipan los analistas. Para Ontario, corazón manufacturero de Canadá, la rápida deterioración de esta industria tiene un enorme impacto económico porque, según DesRosiers, uno de cada siete empleos depende en esa provincia directa e indirectamente del sector automotriz. En cuanto a las perspectivas de una recuperación en la demanda de automóviles y camiones, los economistas del sector bancario especializados en esa industria, como Carlos Gomes del Scotiabank, anticipan que no será en 2009. Ante este panorama los dirigentes del sindicato TCA han evocado la necesidad de que Canadá proteja los empleos del sector regresando a los términos del Pacto Automotriz de 1965 que regía la producción e intercambio automotriz entre Canadá y Estados Unidos.
Bajo ese Pacto, la importación y exportación estaba regulada por cuotas de producción nacional, algo que desapareció con el primer Acuerdo de Libre Comercio (ALC) entre Estados unidos y Canadá, a mediados de la década de 1980.
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