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| Impulsa crisis de Nigeria el alza de crudo |
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The New York Times
El Universal Martes 01 de julio de 2008 |
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El caos reinante ha minado severamente la producción de petróleo en esa nación
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Los recientes ataques rebeldes en Nigeria pusieron de relieve la quizá subestimada dependencia de Estados Unidos, y del mundo, en el petróleo de ese país. Funcionarios nigerianos informaron durante la apresurada cumbre petrolera de Jidda, Arabia Saudita, que los ataques del 19 de junio provocaron que su producción petrolera bajara a su peor nivel en casi dos décadas, lo cual generó nerviosismo en los mercados e impulsó aún más los precios. Asimismo, el ataque mostró que las vastas reservas petroleras de Nigeria son rehenes de un conflicto que es poco entendido en Occidente. Se trata de una disputa entre tres partes: un gobierno acusado de negligencia y corrupción, compañías petroleras acusadas de provocar severos daños ambientales y un pueblo empobrecido. Muchas demandas son legítimas, pero también han surgido caciques violentos que roban y venden ilegalmente petróleo y secuestran trabajadores extranjeros. El caos ha causado una importante baja en la producción principalmente porque las compañías petroleras consideran que es demasiado riesgoso operar en ciertas partes del sur del país. La situación en Nigeria ha tenido efectos sobre los mercados globales de energía y contribuido al constreñimiento del abasto y al alza de los precios de la gasolina en Estados Unidos. (Esto además de una larga lista de otras variables, como la drástica disminución de la producción en México y la menor producción en Rusia, el mar del Norte y Venezuela, en medio de un creciente consumo de China e India.) “Siempre nos concentramos en el golfo Pérsico, pero éste es uno de los temas de seguridad petrolera clave en el mundo de hoy”, indicó Daniel Yergin, uno de los principales expertos petroleros y presidente de la consultoría Cambridge Energy Research Associates. En la medida que los daños se han acumulado y algunas empresas petroleras han cerrado sus operaciones, la producción petrolera de Nigeria ha descendido a 1.8 millones de barriles diarios, muy por debajo de su capacidad de producción instalada de unos 2.8 mbd. Un millón de barriles perdidos cada día es algo costoso para Nigeria y para el resto del mundo cuando la situación del mercado es tan precaria. Los acontecimientos en Nigeria tienen un impacto adicional porque su petróleo es “dulce” (bajo en azufre), “lo cual es realmente útil para cumplir con los estándares de azufre establecidos” en Estados Unidos, señaló Adam Robinson, analista de Lehman Brothers en New York. Un enviado especial de la ONU fue designado recientemente para atender el conflicto, pero el problema es que los rebeldes están conscientes del poder que tienen mientras los precios sigan altos y es poco probable que renuncien a éste, indicó John van Schaik, analista de Energy Intelligence, que publica hojas informativas sobre la industria. (Traducción: Gregorio Narváez)
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