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| Bajo, el nivel de competitividad en los estados |
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Ricardo Jiménez
El Universal Miércoles 25 de julio de 2007 |
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El índice más alto lo tiene el DF, con 68%; el más bajo, Oaxaca, con 25%
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El nivel de competitividad promedio de los estados de la República Mexicana se ubica en 47.43%, es decir, la mayoría de las entidades federativas se encuentran por debajo de 50%, según el Índice de Competitividad Sistémica de las Entidades Federativas, elaborado por aregional, empresa de desarrollo regional. Sin embargo, el índice más alto de competitividad por entidad federativa lo registra el Distrito Federal, con 68%, mientras la posición más baja se establece en la región del sur del país, específicamente en Oaxaca, que reporta apenas 25%. El bajo nivel de competitividad observado entre las entidades federativa se debe básicamente a que no hay una vinculación entre el gobierno federal, las empresas, trabajadores y la parte académica, afirmó el director de Desarrollo Regional, Héctor Iturribarria. Mencionó que de acuerdo con el Foro Económico Mundial (FEM) México perdió 16 lugares en sólo seis años; tan sólo en 2006 nos ubicaron en el lugar 58 de 125 economías del mundo, lo cual habla de que nos encontramos muy lejos de participar exitosamente en el mercado mundial, por lo que no hemos aprovechado los 14 acuerdos comerciales con más de 40 países. “La pérdida de competitividad se ha reflejado en la capacidad de generar empleos, muchos de ellos formales; hemos pasado de tener una capacidad de generar empleos formales en la etapa de crecimiento de economía cerrada superior a 90%, es decir, nueve de cada 10 jóvenes que se incorporaban a la fuerza laboral previo a la apertura comercial encontraban un trabajo formal”, afirmó. “Sin embargo, la falta de medidas que prepararan a nuestra economía para competir a nivel global han hecho que hoy este porcentaje en promedio haya pasado a sólo dos de cada 10 jóvenes”, expuso. Adicionalmente, dijo que el sexenio pasado en promedio sólo 18% de los trabajadores adicionales que pasaron a la población económicamente activa pudieron conseguir un empleo formal. “A México le hace falta una política de competitividad sistémica integral de largo plazo, que consiste en la acción conjunta de una serie muy amplia de factores públicos, privados, sociales y personales que actúan de forma simultánea en un territorio determinado”, comentó. El directivo mencionó que para que las empresas tengan éxito en la nueva economía globalizada y de cambio continuo es fundamental no sólo desarrollar sistemas productivos flexibles y eficientes en su interior, sino también un entorno competitivo favorable en todos los niveles de competitividad. “Las empresas no requieren sólo de materiales e insumos tradicionales, sino acceder a las nuevas tecnologías de información que muchas de ellas se diseñan a nivel global y que tenemos la oportunidad de adaptarlas a nuestras necesidades, aunque esto requiere condiciones integrales de competitividad, en un entorno de competencia industrial, de justicia social, de cohesión social, de participación ciudadana, que son elementos nuevos e innovadores que están teniendo cada vez más peso dentro en la explicación de la competitividad del sector productivo”, finalizó.
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