Formato de impresión patrocinado por


Líneas Aéreas Azteca está en ruta de venta
Angelina Mejía Guerrero
El Universal

Miércoles 11 de abril de 2007

Requiere una inversión de 20 ó 25 mdp, dice la dependencia

Líneas Aéreas Azteca comunicó "de manera informal" a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que ya cerró un contrato de venta del total de sus activos a un nuevo inversionista nacional.

Gilberto López Meyer, titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), dijo que ayer el director de la aerolínea, Mariano Ladrón de Guevara, informó verbalmente sobre esta venta, pero es posible que sea esta misma semana cuando presente a la autoridad la documentación formal de la transacción.

Entrevistado en el marco de la inauguración del seminario regional organizado por la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) y de la Organización de Aviación Civil Internacional, el funcionario dijo que el nuevo inversionista tendrá que hacer una inyección de capital de entre 20 y 25 millones de dólares y tendrá que hacer frente a una deuda por arriba de los mil millones de pesos.

Trascendió que entre los interesados estaba Roberto Alcántara, propietario de la línea de autobuses IAMSA y que conformó junto con Ryanair la aerolínea de bajo costo Vivaaerobus.

Más tarde, la SCT emitió un comunicado en el que señaló que la compra-venta de esa empresa no es condición suficiente para que le permita reiniciar sus operaciones, pues será hasta que subsane todas las anomalías detectadas en la auditoría que dio lugar a la suspensión de sus operaciones el 26 de marzo, cuando se le autorice volar de nueva cuenta.

La dependencia federal enfatizó que su responsabilidad es asegurarse de que el comprador tenga la capacidad gerencial y financiera para garantizar el cumplimiento de los estándares requeridos en materia técnica y operativa.

En el plazo de 90 días que dio la SCT para que la empresa corrija sus deficiencias, Líneas Aéreas Azteca debe demostrar que tiene la capacidad para hacer frente a sus compromisos financieros, por lo que no se le está exigiendo que pague la totalidad de sus pasivos en este periodo.

"Un nuevo inversionista tiene que sacar de la bolsa, de entrada, entre 200 y 300 millones de pesos para volver echar a andar a la aerolínea y reestructurar la deuda para que ésta sea manejable", dijo López Meyer.

Este monto es necesario debido a que se requiere una revisión importante de los aviones, la construcción de una instructora de mantenimiento que incluya un stock de refacciones, que no tienen, poner en operación los aviones que tienen parados y atender los servicios mayores que requieren algunos aviones en su mantenimiento, como por ejemplo cambios de motores y otras revisiones estructurales que involucran varios millones de dólares por avión en algunos casos.

Una mala administración

Gilberto López Meyer, titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil, aseguró que fue "una mala administración" lo que llevó a la aerolínea a esta situación.

Muestra de ello es que en seis años la compañía tuvo siete directores generales "y no hay quien aguante eso en una actividad estratégica donde la planeación es fundamental".

Líneas Aéreas Azteca tenía nueve aviones y sólo operaba cuatro, y su participación de mercado decreció de 4% que tenía en 2006 a 2% en el primer bimestre del 2007.

La empresa generó "una estructura para atender 15 aviones y nunca llegó a tener más de nueve, por lo que venía arrastrando con una carga de administración preparada para una flota más grande".

Esta aerolínea empleaba a mil 300 personas, planta que si se divide entre nueve aviones, da como resultado 130 trabajadores por avión, lo cual es muchísimo si se toma en cuenta que en las aerolíneas de bajo costo exitosas este número de empleados por avión es de entre 55 y 60 y en las empresas tradicionales es de 80 y máximo 100 por aeronave.

Indicó que en decisiones como la suspensión temporal de Líneas Aéreas Azteca siempre hay perdedores y ganadores, pues los competidores pueden beneficiarse al atender el mercado que dejó la empresa o bien las instalaciones o los espacios en los aeropuertos.



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL