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Prefieren los patrones usar clínicas privadas
Fernando Pedrero
El Universal

Miércoles 11 de abril de 2007

Los dueños de empresas evitan enviar a sus trbajadores accidentados a los servicios públicos de salud, porque esto incrementa las cuotas de riesgo que deben cubrir

Una gran mayoría de patrones en México prefiere que su trabajador, que sufrió un accidente, se atienda en una clínica particular antes de reportarlo al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ya que el costo es mayor, pues en años subsecuentes se le elevará el grado de riesgo y deberá pagar una mayor prima al instituto, dijo el abogado laboral Hugo Ítalo Morales, presidente de la Comisión Laboral de la Canacintra.

En entrevista, reconoció que las empresas sí ocultan un gran porcentaje de accidentes laborales por los costos que implica.

Según Morales, éstas no eluden su responsabilidad, sino que ofrecen alternativas a los trabajadores que sufrieron un accidente de trabajo. "La realidad es que existe una amplia lista de accidentes, pues al patrón le sale más barato que su trabajador se atienda en la medicina privada antes de reportar el accidente de trabajo al IMSS, porque le aumenta el grado de riesgo", aseguró el experto.

Detalló que, conforme aumenta la siniestralidad, la cuota que el patrón paga por el riesgo de trabajo se eleva en forma considerable.

Cálculo de las primas

De acuerdo con el artículo 73 de la Ley del Seguro Social (LSS), las empresas que se inscriben por primera vez deben calcular su cuota de riesgo conforme a lo que se denomina prima media, para que posteriormente empiecen a cubrir su cuota con base en su propia peligrosidad y siniestralidad. Ésta debe darse en relación con la cuantía de los salarios base de cotización de sus empleados y llega a ser desde 0.5% hasta 15% de la nómina de una organización.

Con fundamento en la LSS, las empresas deben calcular sus primas multiplicando la siniestralidad de la compañía por un factor determinado de la prima y por el número de trabajadores expuestos a ese riesgo, lo que la convierte en un proceso bastante complejo, por lo que Hugo Ítalo Morales reconoció que las empresas prefieren dar a sus empleados la asistencia médica privada.

Sin embargo, la legislación vigente establece que aquel patrón que oculte o desvirtúe el accidente de trabajo para no pagar la prima del seguro o para evitar atender a su empleado deberá pagar como sanción entre 211 y 350 veces el salario de cotización de ese trabajador y restituir al IMSS por las prestaciones en dinero o especie entregadas al trabajador.

Cifras del IMSS revelan que en México los patrones no reportan alrededor de 30% de los accidentes laborales ocurridos en sus centros de producción. Tan sólo en 2005 ocurrieron 302 mil incidentes.

Esto se atribuye, según Ítalo Morales, a que los patrones aplican tres sistemas para solucionar la problemática y evitar que llegue el caso al IMSS. El primero: adquieren una póliza de seguros de gastos médicos mayores para puestos de gerencia media a director; el segundo, el patrón es el que absorbe los gastos médicos y medicinas, y el tercero, cuando el propietario o director de la compañía decide no enfrentar la responsabilidad y deja indefenso al trabajador, enfrentando el riesgo de una demanda legal en su contra; aunque éstos son los menos.

Tomás Natividad Sánchez, presidente de la Comisión Laboral de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), explicó que a raíz de la reforma al IMSS, en 1997, las empresas han invertido más en seguridad de sus empleados, logrando así el beneficio de recuperar parte de la prima al disminuir el grado de riesgo al que originalmente contrataron con el Seguro Social.

El experto, representante del sector patronal, rechazó que las empresas del país abran más de una razón social para evitar el pago de dicha prima del seguro que contrataron; en cambio, reconoció que las grandes empresas cuentan con equipo y médicos privados dentro y fuera de las organizaciones para atender cualquier eventualidad que no amerite hospitalización, a fin de evitar la pérdida de tiempo en el que incurren los trabajadores por asistir al IMSS.

"Lo que hacen las grandes empresas es tener servicio médico, y a petición de los sindicatos, para que se atiendan las enfermedades del día a día, como son cortadas, enfermedades o accidentes leves. Incluso los propios empleados exigen este tipo de servicios ante la pérdida de tiempo de ir al IMSS o la imposibilidad de conseguir medicamentos", dijo.

Sin embargo, aclaró, en el caso de accidentes graves de trabajo, a las empresas les conviene notificar al IMSS, ya que se evita uno de problemas ante lo elevado que resulta la pensión o la incapacidad parcial o total de un trabajador.



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