aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Italia y la crisis financiera en Europa


Italia y la crisis financiera en Europa

. (Foto: )

Viernes 25 de noviembre de 2011 Alexis Kretchmar* | El Universal
Comenta la Nota

cartera@eluniversal.com.mx

La crisis que vive Europa hoy parece ser la misma imagen del escenario que acontecía en 1947, cuando Estados Unidos estableció el Plan Marshall para reactivar la precaria situación económica en la que estaba inmerso el viejo continente luego de la Segunda Guerra Mundial. Esta iniciativa comprendía el apoyo económico de Estados Unidos por 13 mil millones de dólares para contribuir a la recuperación. Después de 60 años parece que Europa se encuentra en peores condiciones económicas que en aquellos años posteriores al mayor conflicto armado del siglo XX.

El año pasado, varios países como Irlanda y Portugal necesitaron apoyo económico por parte del Banco Central Europeo para aliviar sus obligaciones financieras. Actualmente Grecia e Italia se encuentran en el centro de la atención mundial, ya que su déficit fiscal amenaza la estabilidad del Euro y de los mercados internacionales, ocasionada entre otras cosas por el tamaño de su deuda y por las pocas posibilidades del pago de sus obligaciones financieras. A raíz de esta situación, la tasa de rendimiento de los bonos griegos tuvo un incremento de 30 por ciento, lo que representa pérdidas considerables a los poseedores de los mismos. Esto afecta de manera significativa la confianza en Grecia y en la zona Euro. Lo anterior demuestra cómo en esta región se pueden encontrar diversos niveles de riesgo de acuerdo a los rendimientos ofrecidos por los bonos a 10 años de los principales países que agrupan esta zona de influencia: Alemania con 1.7 por ciento, Francia con 3.2 por ciento, 5.8 por ciento de España y finalmente Italia con 7.04 por ciento.

Algunos meses atrás existía la posibilidad de que otros países podrían estar seriamente afectados con consecuencias mucho más devastadoras. Tal es el caso de Italia, ya que su deuda representa 1.9 trillones de euros, equivalente al 120 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB). Considerando que Italia ha tenido un bajo crecimiento económico en la última década, resulta poco probable que a ese ritmo pueda pagar la pesada carga financiera que ahora la amenaza.

Adicionalmente el futuro inmediato no es optimista, debido a que los pronósticos del PIB para la zona Euro correspondiente al último trimestre del 2011 indican una contracción del 1.5 por ciento. Este escenario complica aún más los retos, ya que una economía débil deviene en una menor recaudación y un creciente desempleo. Sin embargo, Italia tendrá que salir a los mercados a refinanciar 200 mil millones de Euros a finales de abril del 2012.

Por tanto, es buen momento para plantearse un cuestionamiento: ¿Quién otorgará los recursos para mantener a Italia a flote? Habrá que esperar las acciones que se tomen en los siguientes días, sin embargo se encuentran todavía pendientes las reformas económicas que incluyen desde elevar la edad de jubilación hasta reducir puestos en el sector público y reformar al mercado laboral, entre otras.

En este contexto, el nuevo primer ministro italiano, Mario Monti y su equipo de tecnócratas enfrentan el dilema referente a la capacidad de Italia para llevar a cabo los cambios que requiere el país para resurgir de la crisis, sin olvidar que Monti encabeza un gobierno no electo que tendrá que afrontar al Parlamento y fuerzas sindicales. La responsabilidad histórica de Monti es evidente y tendrá que responder no sólo ante su nación, sino ante toda Europa, que a pesar del resquebrajamiento financiero continúa apostando por el Euro como divisa común.

El recién llegado primer ministro ya avanzó en este sentido y prometió aplicar plenamente los acuerdos de la cumbre de la zona Euro y de la Unión Europea de octubre pasado, así como respetar los compromisos asumidos por su predecesor, Silvio Berlusconi, que recientemente dejó el cargo por la presión de la crisis económica. El objetivo es conseguir la consolidación fiscal en 2013 y darle salida a los problemas financieros que tienen al país al borde del colapso.

Las acciones que emprenda el nuevo gobierno italiano no tardarán en hacer eco en la región. Por el bien de la economía global, es deseable que éstas sean las más adecuadas para que logren sacar adelante al país presidido por Giorgio Napolitano. Sin embargo, el tiempo se agota y los mercados serán los mejores jueces.

*Académico del IPADE



Comenta la Nota.
PUBLICIDAD