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Baile en tubo, sensual negocio para mujeres

Una nueva generación de empresarias, con grados de diplomado y hasta maestría ha descubierto la potencialidad que genera la novedosa industria del Pole Fitness, que está por convertirse en uno de los negocios más rentables, y en breve, podría convertirse en una las franquicias más cotizadas en México
Sábado 10 de abril de 2010 Bernardo Mendoza Ruiz | El Universal
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bernardo.mendoza@eluniversal.com.mx

Una nueva generación de empresarias, con grados de diplomado y hasta maestría ha descubierto la potencialidad que genera la novedosa industria del Pole Fitness, que está por convertirse en uno de los negocios más rentables, y en breve, podría convertirse en una las franquicias más cotizadas en México.

Este pasatiempo que nació en la década de los 80 en Estados Unidos y en Inglaterra como una nueva opción de acondicionamiento muscular se fue distorsionando por bailarinas exóticas y strippers que le dieron una nueva connotación de baile en los night clubs que le ha valido para obtener una reputación poco favorable.

A casi ocho años de haber llegado a México como una disciplina de alto rendimiento, se ha desarrollado hasta seducir los segmentos socioeconómicos más privilegiados que están dispuestos a pagar cuantiosas cantidades de dinero por un curso intensivo a domicilio o en gimnasios muy exclusivos.

Jezabel Olmos Lemus, considerada como la precursora del Pole Fitness, es también la única instructora certificada en México en esta especialidad, cuenta con reconocimientos por su alto desempeño en Londres y Las Vegas, capitales de esta disciplina.

Afirma que es un deporte, un pasatiempo caro, ya que se requiere una alimentación supervisada por nutriólogos, es indispensable fortalecer el cuerpo con sesiones de spinning, para desarrollar el sistema cardiovascular. También es de vital importancia la asesoría de un psicólogo, ya que gran parte de las mujeres que realizan este ejercicio buscan aumentar su autoestima al tratar de bajar de peso o buscar una figura más estilizada, y si a esto le sumamos que las clases no son nada baratas, entonces estamos hablando que es un deporte elitista, afirma la directora de Gravity Pole Fitness Studio.

Para Sol Sigal, nutrióloga del deporte, el Pole puede ser un deporte que potencialice la obsesión por la imagen corporal, generalmente las chicas que hacen este baile de tubo están influidas por falsos estereotipos, como el de la chica sexy, que cuenta con un cuerpazo. “Y si eres parte de 88% de las personas que no tenemos un cuerpazo como el ideal, estás muy expuesta a desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria, dejas de comer para esta más flaca, te ves más bonita por dejar de comer; se te cae el pelo, pero no importa porque tiene que estar más flaca para bailar en el tubo.

“Por eso es importante la ética con que se deben de manejar todas las especialistas que están dando en este tipo de clases, tienen que ser honestas con sus alumnos y decirles la verdad, que es un deporte como todos.”

De acuerdo con Erandi Montes Margalli, directora general de Pole Dance School, en los últimos cinco años el mercado de fitness ha sufrido cambios importantes al cuidado del cuerpo. “Atrás quedaron las clases de yoga, los pilates, los aeróbicos y la zumba; ahora lo que está marcando la tendencia para ejercitar el cuerpo se llama Pole Fitness”.

Puntualiza: esta actividad les permite a las mujeres —principalmente— mantener una silueta hermosa y destilar sensualidad al ejercitarse, afirma la diseñadora y nutrióloga.

Después de trabajar para una compañía relacionada con la moda como coordinadora, me sentía desaprovechada, no hacía nada de creatividad ya que los diseños se elaboraban en Inglaterra, entonces decide incursionar como instructora.

“Mi vida está ligada al baile y al tratar de encontrar sentido a mi vida me dediqué a lo que a mí me gusta, hacer bailar. Entonces dediqué un tiempo a la especialización en diferentes escuelas en esta disciplina para posteriormente incursionar como instructora y como empresaria, espero en menos de dos años comenzar a franquiciar este negocio”.

En estos momentos estoy en trámite de mi primera certificación en Las Vegas, rango que podría obtener este mes con lo que se aceleraría el proceso para llevar este negocio como una empresa.

Montes Margalli hace un pequeño recuento de su andar por el camino de instructora. Desde hace un año cuenta con una escuela donde imparte cursos a 50 estudiantes, en su mayoría profesionales, lo que representa 80% de la matriculación; el otro 18% está dividido entre amas de casa y estudiantes, y sólo dos ven a este baile como una buena alternativa para elevar sus ingresos en los centros nocturnos donde trabajan.

Gabriela López Muñoz es una de las entrenadoras con mayor experiencia en esta actividad en el interior del país. Entre sus logros destaca la organización del primer concurso Miss Pole Dance a nivel nacional realizado en Playa del Carmen.

Erandi Montes apunta: “Desde hace tres años inicié un proceso de expansión con la apertura de oficinas en Guadalajara, Quintana Roo y San Luis Potosí, pero por la crisis que enfrentamos se tuvieron que cerrar.

“Este tipo de deporte ha experimentado un gran empuje en los estados de Nuevos León, Jalisco, Querétaro, Puebla, la ciudad de México y en las zonas fronterizas, lo que ha permitido explotar esta disciplina a tal grado que muchas de estas empresarias están descubriendo el potencial que genera esta novedosa industria.

“Aunque existen varios competidores, muchos de ellos no cuenta con una certificación se mueven más como academias de baile que como un gimnasio, lo toman más como una forma de aprender un oficio más que un deporte. Esa es la diferencia entre una actividad deportiva que te ayude a cuidar el cuerpo, aumente la autoestima, sentirse bien, sin la necesidad de mostrarle a la gente lo que se hace.

“A diferencia de los gimnasios, el spinning, los pilates, los aeróbicos, la zumba, o el jazz, el Pole Fitness busca fortalecer el cuerpo con ejercicios que exigen gran fuerza y concentración, se realiza con movimientos cargados de sensualidad, sin caer en el erotismo. Lo que buscamos es conocer nuestro cuerpo hasta llevarlos a limites que desconocíamos, para ello, necesitamos de una fortaleza física y metal, para poder movernos con soltura en un tubo.

“Es una disciplina que sube como espuma por todo el país, no existe un organismos que lo supervise este deporte. La Asociación Mexicana de Fisicoculturismo no reconoce esta actividad como deporte que pueda incorporarse dentro de sus estatutos y así poder monitorearlo”, apunta la instructora López Muñoz.

“Partiendo de que es un deporte de alto impacto, sabemos que una preparación más realizada puede tener consecuencias desagradables para los alumnos que practiquen este hobby. Esto obliga a todas personas que se dedique a esta actividad a certificarse , ya sea en México o en el extranjero, que cuenta con mucha experiencia”, asevera esta emprendedora de San Luis Potosí.

Olmos Lemus es una mujer con alto nivel de preparación, egresada de la carrera de Relaciones Exteriores por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y con una gran visión de negocios. Tan es así que está por terminar el proceso de estandarización de sus procesos con el despacho Feher & Feher para franquiciar este tipo de ejercicio.

Aunque existen otros gimnasios que pretenden expandir sus operaciones a través de instalaciones propias, Gravity Pole Fitness Studio sería la primera franquicia en esta disciplina que entraría a operar a través de este esquema, comenta la joven empresaria.

Aunque todavía no acaba con el proceso de estandarización de los procesos para poder franquiciar, ya tiene más de 60 solicitudes en firme para adquirir una licencia de trabajo que estaría alrededor de los 600 mil pesos, con una curva de retorno de menos de 18 meses.

A pregunta expresa de cuanto puede dejar de ganancia, comenta un centro de entrenamiento de segmentos medios puede generar desde 50 mil pesos hasta los 200 mil pesos al mes, esto de acuerdo a su ubicación y nivel de preparación que esté ofreciendo a los estudiantes.

La gente está dispuesta a pagar más por una atención personalizada. Las personas que van a clases pueden percibir los avances de este tipo de ejercicio, a diferencia de los que pudieran encontrar en un gimnasio o salón de baile.

Competencia “dumping”

Un fenómeno que se experimenta en el sector es la apertura de academias que están en manos de extrajeras, principalmente brasileñas, argentinas e incluso europeas, que están en el país de forma ilegal. Muchas tienen la técnica del baile en el tubo, pero carecen de datos más profundos del cuerpo humano.

Entonces puede representar un riesgo para todas las personas que acuden a este tipo de clínicas, si no se realiza un calentamiento previo o son supervisadas durante la sesiones pueden tener daños colaterales por una mala ejecución, agrega la preparadora poblana.

—¿Quiénes son las personas que hacen a este deporte?

Contrario a lo que se pensara sobre el perfil de las personas que hacen Pole Fitness, en la mayoría de los casos son profesionistas, directoras de empresas importantes, empresarias, personas con su vida resuelta económicamente, este es un deporte caro como mínimo tiene que destinar de mil a 3 mil pesos mensuales para realizar esta disciplina, coinciden instructoras.

Hay otro nicho importante que son las amas de casa y estudiantes universitarias de escuelas privadas, que buscan delinear su cuerpo, con ejercicios que las fortalecen y les ayudan a eliminar esos kilos de más.

En el menor de los casos son bailarinas de night club, que por lo general contrata clases privadas porque se cohíben cuando asisten a sesiones compartidas. Son las mejores pagadoras, ya que una vez que dominan los trucos del tubo, sus ingresos pueden incrementarse hasta en 200%. Hay jovencitas que pueden ganar en una noche hasta 6 mil pesos.

Claroscuros de este deporte

Sol Sigal, consultora de nutrición en el deporte, explica los claroscuros del Pole Fitness: “Es un deporte y la gente que da las clases son instructores y la gente que toma la clase es alumno, pero ese asesor no es nutriólogo, no es médico no es psicólogo.

El Pole es un deporte completo si estamos hablando de musculatura. No es un deporte que te de los beneficios cardiovasculares que te puede dar el correr. Desarrollan mucha fuerza y control de lo que son capaces de hacer con su cuerpo. “Esta actividad no te ayuda a perder peso, por el contrario, ganas musculatura, y muchas mujeres se frustran, por eso es importante contar con especialistas que supervisen su alimentación.”

Las personas que se quieren iniciar en este deporte deben tener ciertas cualidades particulares. No deben tener osteoporosis, porque te caes y tienes una fractura de cadera. “No es el deporte adecuado si tienes poca fuerza o desviada la columna, eres hipertensa, tienes dañadas las muñecas o los tobillos. Por eso es importante asesorarse por profesionales”, afirma.

 



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