La construcción podría retomar su tendencia y crecer en 2010 por encima del promedio de la economía mexicana. No se dependerá de forma directa de la recuperación económica que tenga Estados Unidos, pero sí de que la confianza y la calma retornen a los mercados financieros internacionales y entonces abran las carteras para la inversión.
Antes del inicio de la crisis, el gobierno federal mexicano esperaba captar varios miles de millones de dólares al año por la vía de reconcesión de paquetes carreteros, la firma de contratos con la modalidad de asociaciones público-privadas como vía para edificar hospitales y plantas de tratamiento de agua residual, así como la concesión para la operación de nuevos activos de infraestructura, incluida su construcción, etcétera.
No fue posible entre 2008 y 2009, pero habría una segunda oportunidad.
“Los dos últimos años fueron difíciles para conseguir los capitales de inversión por la crisis, pero este 2010 se debiera empezar a mejorar”, dijo Hugo García, director de Asesoría en Infraestructura de KMPG.
México deberá preparar el terreno para capitalizar el despertar de los inversionistas en busca de proyectos de largo plazo que les sean atractivos. “El dinamismo vendrá de la obra pública y de una mayor edificación, residencial e industrial”, dijo Adolfo Albo, economista en jefe de BBVA Bancomer.
El impulso financiero a la construcción de infraestructura dependerá este año de una nueva Ley Federal para las Asociaciones Público Privadas que ya se discute en el Senado de la República y podría aprobarse este mismo mes de febrero. Estos contratos ya se habían utilizado en el país desde hace años al igual que en otras partes del mundo, pero con la nueva legislación el gobierno mexicano busca avanzar a un ritmo más acelerado en los procesos de inversión en la infraestructura.
También se tienen altas expectativas de una gira que prepara el gobierno federal mexicano a Madrid, donde pretenden mostrar toda la cartera de proyectos contenidos en el Plan Nacional de Infraestructura 2007-2009 ante potenciales inversionistas europeos.
“Tiene sentido que lo hagan en la capital española y no en Londres, que es la capital financiera de Europa. Hay que recordar que de los actuales gigantes constructores del mundo varios son españoles”, mencionó García, de KPMG.
Otro factor clave en este 2010 será la materialización en las operaciones de cuando menos cinco Fondos de Inversión de Capital Privado Especializados en Infraestructura. Si las cosas salen bien, Federico Patiño, delegado fiduciario del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), calcula que estos inversionistas impulsen una cartera de proyectos que podría alcanzar en los próximos tres años un valor de cuando menos 10 mil millones de dólares.
“Con la entrada de los Fondos de Inversión Privados se activaría la participación financiera de la banca en los proyectos en los que redujo su participación”, expuso Patiño en entrevista con EL UNIVERSAL.
Uno de ellos ya inició operaciones, Fondo de Infraestructura Macquarie México (FIMM). Durante el primer semestre de este año se espera que otros cuatro Fondos de Capital Privado Especializados en Infraestructura salgan al mercado de valores mexicano, por medio de la colocación de Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) a buscar entre las Afores y otros inversionistas institucionales alrededor de 30 mil millones de pesos (mdp).
El reporte “Situación Inmobiliaria 2010”, elaborado por BBVA Bancomer, explica que el PIB de la construcción real tuvo en los primeros nueve meses de 2009 una contracción media de 7.5% menor a la observada para el total del PIB (-8.1%), esto a pesar de ser una actividad históricamente procíclica; la mayor contracción se observó en las obras de ingeniería civil y la menor disminución en edificaciones.
En 2010 la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) tiene expectativas de mejora para este año. “El sector de la construcción mostrará un comportamiento favorable respecto a la curva recesiva que se venía observando durante 2009 para colocarse en 2.3%. En cuanto al empleo, tenemos una perspectiva de crecimiento de 3.2%, que se traduciría en la creación de 142 mil 816 empleos”, dijo en respuesta a una solicitud de información por parte de EL UNIVERSAL.