El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, mostró ayer un leve optimismo ante la situación de crisis económica mundial que estamos viviendo, al asegurar que “el momento más álgido de la crisis ya ha pasado”. Aunque advirtió que en el futuro “vamos a enfrentar periodos más o menos drásticos que dependerán de la intensidad del choque de la demanda y de los problemas que han surgido en los países industrializados”. Ello provocará “que las economías latinoamericanas, y la de México, dependan cada vez más del crecimiento interno para reactivar su economía”.
Sobre la crisis dijo que ha puesto de manifiesto la necesidad de conseguir una diversificación comercial, “algo que México no ha logrado”, reconoció. Y habló de la necesidad de explotar mucho más otros mercados, “como el de la Unión Europea y el resto de América Latina, con lo que se tendrá un comercio mucho más diversificado y una economía más fortalecida y más resistente”, señaló durante su participación en el foro “Fortaleciendo la Integración Transatlántica: América Latina, España y Estados Unidos”, organizado por la America Society Council of the Americas y la Secretaría General Iberoamericana (Segib).
Calificó 2009 de “muy feo para México” y apuntó que a la caída de la actividad económica mundial de nuestro principal socio comercial: Estados Unidos, se sumó el problema del virus de la influenza, lo que provocó caídas importantes en el PIB.
“El reto está en que se consolide la reducción de las deudas de las familias de Estados Unidos y eso repercuta positivamente en las exportaciones a ese país”, dijo.
De 2010 aseguró que se producirá una recuperación en muchos sectores “con buen comportamiento de las exportaciones, modesto en consumo y crecimiento de la inversión pública, que compensará la caída de la inversión privada en el último año”.
Dio datos. Dijo que para este año se espera un crecimiento cercano a 4%, con una creación de empleos positiva cercana a 350 mil y un mayor crecimiento interno. Sobre la tasa de inflación aseguró que subirá de forma temporal a finales de este año, pero se estabilizará a principios de 2011.
El gobernador del Banco de México habló de América Latina. Comentó que en los sistemas financieros “las cosas parecen haber regresado a su normalidad”, lo que se ha debido a que “los países latinoamericanos teníamos nuestra casa en orden e incluso había países con superávit en cuentas corrientes o muy cercanas al balance”, recordó.
Explicó que antes, cuando había una crisis financiera, “normalmente la respuesta de estos países era procíclica; empezaban a salir capitales y se generaban presiones fiscales.
En este ciclo los países pudimos usar con ciertos límites los grados de libertad de políticas contracíclicas, como en materia monetaria, en la que todos los países tuvieron la capacidad de reducir tasas de interés e incluso los han podido sostener”.
A lo que se sumó “que otros países hicieron un uso temporal de sus reservas internacionales para atender algunas decisiones o deudas u operaciones del sector corporativo”, dijo.