Las ventas de automotores en México tendrán una “lenta recuperación y una distante meta de lograr un millón de unidades comercializadas anualmente”, declaró el director general de Ford Motor México, Eduardo Serrano Berry, durante su participación en el seminario Perspectivas Económicas 2010 organizado por el ITAM.
El ejecutivo anticipó en una gráfica que las ventas de coches nuevos durante 2009 llegaron sólo a 774 mil unidades, lo que significaría una caída en las ventas de más de 28% en relación a la comercialización de 2008, cuando los distribuidores en México desplazaron más de un millón de automotores.
De sus propias ventas, dijo que llegaron a una cifra similar a la de 2008, pero no precisó el número de unidades. El año antepasado la compañía colocó entre el público mexicano 125 mil 516 unidades.
Confirmó que en abril próximo iniciarán la producción del nuevo Ford Fiesta en su renovada Planta de Ensamble en Cuautitlán, estado de México. Renovar esta factoría significó la inversión de 3 mil millones de dólares.
“Pero no sólo seremos una armadora en el futuro; dentro del plan global de Ford, México está llamado a empezar a desarrollar ingeniería y aportar tecnología y desarrollo a los autos del grupo”, aseguró.
Añadió que el plan incluye el desarrollo de proveedores a los que en 2011 estarían comprándole 9 mil millones de dólares en autopartes.
“Tenemos el objetivo de llevar los autos hechos en México a tener de un 20% de contenido nacional a 70% para 2012”, agregó.
Durante 2010 Ford lanzará seis nuevos modelos (algunas renovaciones de su gama actual) y para 2011 planea ofrecer otras siete evoluciones en sus autos.
Dijo que es necesario impulsar el crédito automotriz para tener una velocidad de ventas como hasta antes de la crisis, así como una unificación de la industria para desarrollar una estrategia de mercado que permita recuperarse a todos sus jugadores y agregó que hay oportunidad de potenciar el crecimiento.