Las organizaciones auxiliares del crédito, como arrendadoras, afianzadoras, empresas de factoraje y almacenes generales de depósito, se sujetarán a nuevas disposiciones para prevenir y combatir el lavado de dinero.
El documento, que elaboró la Secretaría de Hacienda y que en unas semanas se publicará en el Diario Oficial de la Federación, establece que las organizaciones auxiliares tendrán que aplicar un monitoreo más estricto respecto de los clientes que manejen grandes cantidades en efectivo.
La vigilancia se llevará a cabo a las personas que realicen operaciones, durante un mes calendario, por un monto acumulado igual o superior a un millón de pesos. Incluso, tendrán que clasificar a los clientes en alto y bajo riesgo.
En las operaciones de clientes de alto riesgo, las organizaciones tendrán que adoptar medidas “razonables” para conocer el origen de los recursos.
Dentro de éstos, se procurará obtener datos del cónyuge y dependientes económicos, así como de las sociedades y asociaciones con las que mantenga vínculos patrimoniales. En personas morales, las entidades tendrán que indagar en su estructura corporativa, así como de los principales accionistas.
Las entidades deberán llevar incluso un seguimiento minucioso en el perfil transaccional de los clientes, así como abrir expedientes con información suficiente para ubicar al usuario.
También tendrán que requerir la Clave Única de Registro de Población (CURP) y la clave del Registro Federal de Contribuyentes (RFC) cuando disponga de ellos, y el número de serie de la Firma Electrónica Avanzada.
Las disposiciones precisan que si, en el curso de una relación comercial, detectan cambios significativos en el comportamiento transaccional, deberán verificar la actualización de datos.
En caso de ser necesario, se efectuarán visitas a domicilio. El documento que presentó la Secretaría de Hacienda ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) establece que si una operación, por sus características, podría catalogarse de alto riesgo, ésta deberá aprobarla un directivo. Como parte de las medidas, se realizará un reporte de operaciones revelantes, preocupantes e inusuales, tal y como ocurre con los participantes del sistema.