Los precios de la gasolina y el diesel en México subieron el fin de semana y con eso, el gobierno lanza la primera señal de lo que se puede esperar en el tema de inflación el siguiente año.
La gasolina tipo Magna subió 5 centavos y se vende en 7.77 pesos por litro, y el diesel pasó a 8.16 pesos por litro.
La gasolina Premium mantuvo su precio en 9.57 pesos por litro, según la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas).
Luis Flores, economista senior de Ixe Casa de Bolsa, explicó que los mayores riesgos de repuntes en la inflación están centrados en 2010, cuando se prevé que el indicador suba a 5%, ante los incrementos en los precios de las gasolinas y otros bienes y servicios derivados de los mayores impuestos que tendrán lugar el año entrante.
“El efecto por sí solo del aumento en las gasolinas no afecta en demasía la inflación, pero sumado a los incrementos esperados en los precios para el año entrante, el efecto será más nocivo en 2010”, detalló Luis Flores.
Agregó que este incremento, tendrá un efecto directo sobre el índice de precios de diciembre, con lo que la inflación anualizada cerrará este año más próxima a 4%.
Las estimaciones del consenso de analistas previeron que este año la inflación culminaría en 3.84%.
Alfredo Coutiño, director de análisis para América Latina de Moody’s economy, estimó que la realineación anticipada de las tarifas administradas por el gobierno mexicano tendrá un efecto relevante sobre las expectativas de inflación para el próximo año.
El impacto sobre la inflación en los próximos 12 meses será de entre 7% y 8%, por lo que podría haber una realineación anticipada en esta misma magnitud por parte de los formadores de precios en la economía, que llevaría a la inflación a niveles superiores al 5.5% previsto, explicó Coutiño.
“El impacto sicológico es el más importante, más que el impacto sobre precios, pues todo mundo está dándose cuenta que el gobierno está incrementando el precio de sus bienes y servicios en una proporción de entre 7% y 8%”, agregó el especialista de Moody’s.
Eso, dijo, alimenta las expectativas de que la inflación estará en esos niveles y los que tienen poder de fijar precios, lo comenzarán a hacer anticipadamente desde diciembre, a la misma tasa, aseguró el analista.
“No descarto que terminemos con una inflación de entre 6% y 7% el próximo año”, mencionó Coutiño.
El presidente Felipe Calderón Hinojosa anunció en enero de este año el congelamiento durante 2009 de los precios de la gasolina y la reducción de precios del gas doméstico y de las tarifas de electricidad, para suavizar el impacto de la recesión.
Analistas de Merrill Lynch estimaron que en 2010 la inflación en México repuntará, ya que no sólo se prevén incrementos en los precios de materias primas y en las volátiles cotizaciones de los productos agrícolas, sino que los incrementos en los impuestos y mayores precios de bienes públicos administrados presionarán al indicador.
Más impuestos, y las alzas en los precios administrados por el gobierno federal podrían tener un efecto total de 125 puntos base sobre la inflación, que la llevará a una tasa de 5.25% al cierre de 2010, previeron.