angelina@eluniversal.com.mxHace casi 10 años hacer una llamada por un teléfono móvil satelital de Iridium podría costar entre tres y 10 dólares por minuto. Ahora la empresa estadounidense regresa al mercado mexicano con nuevos inversionistas, luego de una quiebra financiera, y con una tarifa de un dólar a 1.5 dólares por minuto.
El operador de servicios satelitales móviles globales aseguró que la estrategia con la que reincursiona en el país, tras haber dejado de operar desde el 2000 en México, le permitirá alcanzar alrededor de 20% de participación del mercado, dijo Mauricio Bouroncle, gerente regional para América de Iridium.
Hace un mes el gobierno mexicano otorgó dos concesiones de operación a Iridium, una para aterrizar las señales satelitales en territorio mexicano y otra como operador de red pública de telecomunicaciones.
Iridium pagó entre 10 mil y 20 mil dólares por esta licencia y deberá cubrir una contraprestación al gobierno equivalente a 5% de sus ganancias cada año, explicó Shamin Khan, funcionaria de la empresa.
En conferencia de prensa, John Ted O’Brien, vicepresidente para América de Iridium, dijo que existe gran optimismo sobre las oportunidades de negocio en México, ya que el servicio va dirigido a empresas petroleras, mineras, ejércitos y todos aquellos que operen en lugares remotos en donde no existe otra opción de comunicación.
El sistema Iridium funciona través de una constelación de 66 satélites de órbita baja, a 780 kilómetros de la tierra, y ofrece los enlaces telefónicos a través de esta infraestructura con cobertura global.
Bouroncle es la única empresa que tiene esta característica de cobertura mundial, pues aunque existen competidores como Globalstar, en este momento su servicio no opera completamente por problemas con la red y está en proceso de renovación de sus satélites, por lo que ese tiempo será aprovechado por Iridium para captar una amplia base de clientes en el país.
Recordó que hace nueve años la original Iridium se declaró en quiebra, por lo que las concesiones que operaba quedaron sin efecto en todo el mundo, pero en 2001 un grupo de inversionistas adquirió los activos y mantuvo la marca, pero con una estructura de costos diferente y un nuevo modelo de negocios.
“Tuvimos que comenzar de cero, volver a aplicar con licencias en países donde queremos operar y uno de los factores por los que estamos convencidos de que el esquema será exitoso es el costo, que es mucho menor que el había hace 10 años”, dijo.
Consideró que uno de los errores que tuvo Iridium en su estructura original fue querer entrar a todo el mundo al mismo tiempo, para lo cual invirtieron 8 mil millones de dólares, y eso explica en parte el nivel de los precios que se ofrecieron entonces.
En la segunda vida de Iridium se decidió ser más conservadores y tener un enfoque de mercado más realista.
Su proyecto fue empezar en Estados Unidos y otros países de Europa, y una vez que se tuviera experiencia y una base de clientes más amplia, entonces se expandiría a otros países clave, como México. Eso explica que fue hasta 2008 cuando Iridium tomó la decisión de regresar a este mercado.