www.canacero.org.mx/blog-sustentabilidad.aspEl acero es fundamental en la evolución de nuestra sociedad hacia la sustentabilidad; su producción genera valor agregado, fuentes de empleo y evita salida de divisas.
La magnitud y diversidad de los procesos siderúrgicos, aunadas a la dinámica competitiva de la globalización, han resultado en la asimilación y desarrollo de tecnología, automatización y robótica, elementos esenciales para la modernización industrial de un país.
Captura de CO2 y reciclaje. En el proceso de coquizado se ha logrado captar gases que son llevados a plantas de generación de energía eléctrica y hornos de calentamiento, con el fin de evitar la emisión de 600 mil toneladas de CO2 por año.
En el proceso de la reducción directa, la captura del bióxido de carbono se destina a la producción de refrescos.
Sociedad sustentable para 2020. El poder de decisión actual de la sociedad es fundamental en la generación y demanda de productos y/o servicios sustentables.
Actualmente, poco más de 50% de las emisiones de CO2 tiene su origen en la sociedad y su entorno.
La transformación de la sociedad de consumo a la sociedad sustentable es elemento clave para hacer frente a la inminente escasez de recursos y a la mejora en la calidad de vida.
Para lo anterior es necesario construir un modelo que oriente el actuar cotidiano; que guíe las decisiones individuales y dé pie a la creación de mecanismos y condiciones que faciliten su ejecución.
Confort. El diseño bioclimático tomará importancia en espacios de convivencia, descanso y en algunos casos, trabajo; en la posibilidad de crecimiento futuro de la vivienda y en el “hazlo tú mismo”; en la orientación de la casa, el aprovechamiento de la luz natural, espacios mínimos de áreas verdes y, en zonas de climas extremos, en el adecuado aislamiento con materiales térmicos en muros, techos y ventanas.
Las nuevas viviendas permitirán la operación de dispositivos electrónicos y comunicación “inteligentes” y de nuevos sistemas de generación de energía eléctrica y reciclaje de agua.
Consumo. La disminución del consumo de los recursos es fundamental para la reducción de la “huella ecológica”. Por ejemplo, se contará con electrodomésticos más eficientes, sobre todo los de mayor consumo energético. Otra área de oportunidad es la iluminación, en donde solo utilizaremos focos ahorradores y leds.
La generación de energía a través de pequeños generadores eólicos y celdas fotovoltaicas será un complemento muy común.
La mejora en el diseño de estufas y utensilios de cocina ahorrarán gas. En el caso del agua, el uso de calentadores solares será casi obligatorio.
Para un menor consumo de gasolina habrá opciones: automóviles más pequeños y ligeros con motores más eficientes, híbridos, diesel, eléctricos y posiblemente hidrógeno. El uso de la bicicleta, motocicleta y vehículos ultra ligeros será común. Vivir cerca del trabajo, las escuelas y zonas de diversión y servicios es cada vez fundamental.
Para el ahorro y aprovechamiento del agua tendrán que usarse dispositivos ahorradores en regaderas, tarjas e inodoros; en este caso, predominarán los que no usen el líquido. El uso de “aguas grises” para jardín o reciclaje será una realidad y la captura del agua de lluvia se realizará con mayor frecuencia.
Residuos. La adquisición de productos con empaques retornables, reutilizables, biodegradables y/o reciclables debe ser parte de nuestra nueva cultura. La separación y, en algunos casos, generación de composta, serán actividades del hogar. En general, convertir basura en residuos con uso final.
Comunicaciones. Habrá que aprovechar la tecnología en sus diferentes modalidades para evitar transportes innecesarios, establecer relaciones sociales, transferir conocimientos e información, manejar la oficina desde casa, realizar compras, planear diversiones o hacer videoconferencias, como parte de una nueva cultura.
Los protagonistas
Productos sustentables. La captura, almacenamiento y conducción del agua son acciones comunes para hacer frente a la escasez.
El acero es el material idóneo en aplicaciones tales como techos y canaletas colectoras, tanques de almacenamiento, tuberías de conducción y distribución del líquido.
Este material tiene un “ciclo de vida” para estas aplicaciones con uno de los más “bajos impactos ambientales” y al final, se recicla en su totalidad.
*Presidente de la Comisión de Desarrollo Sustentable de la Canacero