ixel.gonzalez@eluniversal.com.mxLa crisis económica global que al parecer comienza a difuminarse, deja detrás una negra estela, ya que no sólo contribuyó con la destrucción de capital físico y de riqueza de la economía nacional, reduciendo el potencial de crecimiento de la economía, sino que se llevó consigo una oportunidad única para realizar cambios que el país requiere.
De acuerdo con Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s economy.com, la administración actual perdió una gran oportunidad al dejar pasar un año entero de recesión y no realizar las reformas o cambios estructurales que el país requiere para crecer.
Para el especialista, uno de los cambios que se debieron efectuar es el proceso de desregulación, que dote de flexibilidad a los precios en la economía, y posibilite una mayor y mejor competencia que evite la existencia de monopolios.
“La ineficiencia en la distribución de los recursos, implica niveles de producción no óptimos que limitan la capacidad productiva y el crecimiento económico”, señaló.
Coutiño explicó que la economía mexicana es bastante abierta pero no es desregulada, “pues el hecho de que existan monopolios, oligopolios y poder de determinación de precios en algunos sectores, implica que la regulación es alta aún”.
Crecimiento sostenido
El gran problema de la economía, que prácticamente se debe a la falta de reformas, está en el hecho que para promover un crecimiento sostenido sin desequilibrios macroeconómicos se requiere fortalecer las fuentes permanentes de crecimiento, es decir, el ahorro, la inversión, la productividad y el cambio tecnológico, expuso Coutiño.
Empero, estas variables disminuyeron desde 2000, señaló.
“En México la productividad no ha aumentado, el cambio tecnológico se ha mantenido rezagado, y el ahorro y la inversión han caído al pasar de 24% del PIB en 2000, a 22% del PIB en 2008. Es por eso no hemos crecido en la última década más de 2%”, dijo.
Pronosticó que en 2010 será posible ver un crecimiento del PIB mayor a 3%, pero por un efecto estadístico. “La realidad de la recuperación será hasta la segunda mitad de 2010”, expresó.