Clínica de PeriodismoAnte el embate de los bajos costos de impresión en los grandes almacenes y la acentuación de este fenómeno con el auge de la fotografía digital y sus grandes aliados, las redes sociales, como Facebook, ¿hay esperanzas para competir en el mercado con las tradicionales imágenes análogas? Jesús González, director general de Fotoprint, opina que hoy las personas están volteando nuevamente a la impresión de fotos en busca de guardar los recuerdos como se merecen.
¿Es la impresión un negocio del pasado?
Sí y no. Cuando comenzamos hace cinco años con Fotoprint estábamos enfocados a revelar fotografías con papel de calidad y pendientes del cuidado de la imagen. Entonces el revelado e impresión de rollos fotográficos aportaba 70% de nuestras ventas. Sin embargo, la fotografía digital comenzó a tomar mucha fuerza entre las personas y actualmente ya no hay mucho espacio para hacer negocio del revelado de rollos. Esto nos hizo movernos a nuevas formas e ideas para enseñarle a nuestra clientela que aún hoy hay maneras más cómodas y atractivas para conservar sus recuerdos más allá de una pantalla o una memoria portátil.
¿Entonces aún hay negocio en la impresión?
Sí, por supuesto. Estos últimos años en Estados Unidos la impresión ha vuelto a tener un pequeño repunte. Y tiene sentido este fenómeno. Las personas llegan a tener memorias con más de 500 fotografías sólo de sus vacaciones y no siempre es posible tenerlas todas en Facebook o verlas igualmente, pues eso se hace tedioso. Aquí en Fotoprint ayudamos a las personas a escoger las mejores fotos, arreglarlas y darles una presentación única.
¿Cómo atraer a la gente de vuelta a la impresión?
Con dos factores: el primero es ofrecerles formas originales para guardar y presentar sus “recuerdos” (una foto finalmente es eso, un recuerdo). Aquí utilizamos un método llamado sublimación, que nos permite imprimir las fotografías en materiales como cerámica, mosaico, madera, vidrio, tela, cartón, entre otros materiales. El segundo factor es la atención al cliente. Aquí nos aseguramos de tomarnos el tiempo para explicar y ayudar a nuestros clientes a buscar opciones divertidas para imprimir sus mejores fotos.
¿Es difícil competir con los supermercados?
Es imposible competir con sus servicios de impresión en principio. Sus precios son mucho menores a los nuestros. Ellos pueden imprimir fotos a un peso y absorber la pérdida con todos los demás servicios y productos que ofrece la tienda, para estas tiendas la impresión es sólo un gancho comercial.
Nosotros nos enfocamos a clientes que buscan cuidar más a detalle sus fotografías y que, además, buscan regalos con valor agregado, originales y de alta calidad.
¿Qué viene a futuro?
En este momento queremos hacer de nuestro concepto una franquicia. Actualmente tenemos la ventaja de tener la tecnología con nosotros para crear todos los procesos de sublimación. En ocasiones surtimos a otras tiendas fotográficas pues contamos con la maquinaria para manufacturar productos especiales. Además buscamos expandir nuestra tienda en línea para seguir innovando.