La directora de finanzas de Desarrolladora Urbi, Selene Ávalos, desestimó la baja en la calificación que les dio Standard & Poor’s (S&P) el miércoles pasado. Dijo que si bien hubo cambios en indicadores financieros todo está conforme a la estrategia planteada para un año donde la crisis afectó más de lo esperado al sector de la vivienda.
“Planteamos para el año de generar un flujo de efectivo de alrededor de los 2 mil millones de pesos (mdp) derivado de reducir la construcción en proceso, el cual se clasifica como ingreso por avance de obra, y disminuir el ritmo de construir fue la mejor decisión que tomamos este año de crisis económica. El panorama macroeconómico nos hizo revalorar la estrategia y priorizamos prudencia y liquidez”, explicó Ávalos en entrevista con EL UNIVERSAL.
El miércoles de esta semana, la calificación corporativa crediticia de URBI a largo plazo fue reducida de “BB-” a “B+” por la calificadora S&P. La calificación en escala nacional cayó de MxA- a mxBBB. S&P argumentó la debilidad en el desempeño operativo de la firma, debido al aumento del ciclo de cobranza (a pesar de las menores tasas de crecimiento), así como a las agresivas prácticas contables y planes de marketing.
“Respetamos su metodología pero sentimos que son algo conservadores en su forma de ver las finanzas”, dijo Ávalos desde sus oficinas en Mexicali. Agregó que la estrategia de bajar 75% su ritmo de producción busca generar un nivel de flujo de efectivo igual a la utilidad neta que genera la firma.