Clínica de PeriodismoLa Cámara Franco-Mexicana de Comercio e Industria está trabajando para cambiar la visión de negocios entre México y Francia, aseguró Max Brassart, presidente de ese organismo.
“La amistad entre los pueblos es histórica, pero el poco conocimiento de ambas partes de la situación económica de los dos países provoca que hoy haya un gran potencial no aprovechado por ambos mercados”, señaló el presidente de la cámara.
A través de pláticas y encuestas, la cámara se ha percatado del gran potencial existente para hacer negocios con las pymes. “Nosotros les hemos dicho a nuestros connacionales que la puerta de entrada al continente americano es México y esa es la línea en que nos estamos moviendo para fomentar el intercambio comercial entre naciones”, dijo Max Brassart.
Según datos de la cámara, hay alrededor de 700 empresas de origen francés en México, que generan 60 mil y 100 mil empleos directos. El negocio hecho por empresas francesas en el país arroja entre 15 a 18 mil millones de dólares anuales.
Las importaciones a México de productos provenientes de Francia representan al año aproximadamente 2 mil millones de dólares, mientras que México sólo exporta alrededor de 800 millones de dólares. Las importaciones son productos de alto valor agregado de sectores como el aeronáutico o telecomunicaciones; México exporta principalmente materia prima.
“Nosotros queremos una relación de equilibrio con México y por eso estamos buscando que haya muchísimas más exportaciones hacia Francia de productos mexicanos, sobre todo provenientes de las pymes”, señaló el presidente de la cámara.
El 25, 26 y 27 de noviembre la cámara organizará el Foro Francia-México 2009 con la idea de poner frente a frente a empresarios franceses y mexicanos para que hablen y exploren oportunidades en ambos mercados. “La problemática no es sólo de sectores. Para saber si un producto tiene mercado en Francia a México hay que probarlos uno por uno, y un encuentro con empresarios ayuda a agilizar este proceso”, explicó Gérard Mallet.
Max Brassart apuntó que estos proyectos buscan ayudar a que la inversión extranjera entre a México; “lo que ayudará es que la legislación permita que estas empresas no se sientan como extranjeras dentro de México y realmente puedan competir con reglas similares a las empresas nacionales”, subrayó.
Otra situación que ayuda poco a la relación es la visión en Francia sobre México: “Lo más difícil de explicar es que México es más que narcotráfico y corrupción”, comentó Alfred Rodríguez, vicepresidente de la cámara.