Clínica de PeriodismoEl Consejo Coordinador Empresarial (CCE), a través de la Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (Cespedes), presentó en el Summit de Cambio Climático el documento Cambio climático: oportunidad de negocio para el sector empresarial mexicano, donde se expone la postura empresarial acerca del proyecto que debe seguir México sobre ese problema.
En la visión del director de la Cespedes, Manuel Milán, el mayor problema que ha frenado el avance de una economía más verde es “que el gobierno y los legisladores no se han dado a la tarea de establecer una legislación en materia de cambio climático que sea parte de una política nacional de desarrollo empresarial”.
“La tarea más importante está en reducir el uso de energía de las empresas, pues así detendremos nuestras emisiones. El problema es que con incentivos como el subsidio a la gasolina o a la electricidad, lo que provocamos es que las personas y las empresas utilicen más estas energías que hoy no son ni modernas ni mucho menos fomentan la reducción de GEI (gases de efecto invernadero)”, comentó el director de la Cespedes.
Según la visión del CCE, explica Manuel Milán, si se quiere tener una economía “descarbonizada” estos incentivos deben ir destinados a empresas que muestren reducciones de GEI a través de la modernización de sus procesos, de sus fuentes de energía y de procesos cada vez más eficientes. “Nuestro concepto es simple: las empresas deben producir menos gases por unidad de producción”, añadió Manuel Milán, director general también de Grupo Cementos de Chihuahua.
México, con retraso
El director de la Cespedes admitió que las empresas mexicanas llevan poco camino recorrido en convertirse en verdaderas compañías verdes. “Entre las grandes y medianas empresas tenemos la idea está bien difundida y están interesadas en la implementación de medidas más ecológicas. Pero la verdad es que las tecnologías siguen sin ser redituables para sus procesos y su interés está más focalizado a competir a nivel internacional con certificados como de Huellas del Carbón, que piden ciertas normas para la comercialización en la Unión Europea”.
Para las pymes la situación es aún más lejana, pues comenta Manuel Millán que es difícil presentarles opciones viables para invitarlas a innovar sin perder competitividad con economías como la china y la india.
La economía mexicana tiene hoy día metas más importantes que el impacto del cambio climático, admite Manuel Milán —México produce sólo 1.6% de GEI a nivel mundial. El discurso en el ámbito mexicano va más dirigido a la reducción de gases que al aprovechamiento de las oportunidades como el mercado de reciclaje.
En el documento, la Cespedes prevé que hay un potencial de disminución de hasta 11 millones 873 mil 424 de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en el área de eficiencia energética en sistemas de motor y vapor. Para 2012 la Cespedes propone una reducción de 50 millones de toneladas de CO2 y la meta aspiracional para 2050 es reducir en 50% los GEI.
El documento del CCE fue presentado como preámbulo a la reunión que sostendrá el gobierno federal el 5 de diciembre próximo en la Conferencia sobre Cambio Climático en Copenhagen, Dinamarca, en el marco del Protocolo de Kyoto.