México corre el riesgo de estancarse en la crisis económica con la Ley de Ingresos para 2010 aprobada por la Cámara de Diputados, advierten Miguel Marón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), y el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
De este paquete fiscal al dirigente empresarial le preocupa el incremento del ISR de 28 a 30%, la eliminación de la consolidación fiscal con carácter retroactivo, así como el IEPS de 3% para el sector de las telecomunicaciones.
“Estos elementos ... constituyen propuestas que de inmediato reducirán la inversión, la producción, el empleo, la generación de riqueza y la competitividad”, lamenta Marón en un comunicado.
De acuerdo con el CEESP, las propuestas de la Cámara Baja provocarán inflación y la consecuente pérdida en el poder adquisitivo de las familias y las empresas.
“El efecto combinado del aumento y creación de nuevos impuestos tendrá un efecto perverso sobre la economía, toda vez que ocasionará una disminución del ingreso disponible de los hogares y del flujo de efectivo de las empresas, lo cual se reflejará en una disminución del consumo y la inversión”, anticipa el CEESP en su Análisis Económico Ejecutivo semanal.
Peor aún, el instituto es pesimista respecto a la voluntad de reducir el gasto de gobierno en los diversos niveles.
“El hecho de haber fortalecido la dependencia de los ingresos petroleros al elevar la estimación del precio del barril de exportación, así como no incluir el tema de la informalidad por el elevado costo político que representa, la Ley de Ingresos aprobada por diputados refleja la poca disposición de autoridades y partidos políticos de contribuir para corregir el desequilibrio de las finanzas públicas”, dice el CEESP.
Marón apela al Senado a que haga una revisión “profunda y minuciosa” del paquete fiscal. El titular de Canacintra insiste en reducir el gasto en programas públicos y ampliar la base tributaria.