La iniciativa privada en México descalificó el paquete económico 2010 del presidente Felipe Calderón por considerarlo “regresivo”, “inflacionario”, “ambiguo”, “ilegal”, y advertir que sólo traerá más pérdida de empleos.
Ayer en la Cámara de Diputados, la Comisión de Hacienda recibió a más de 20 cámaras de la industria privada y académicos que uno a uno argumentaron su disgusto con la propuesta fiscal que se incluye en el proyecto económico del Ejecutivo para el próximo año.
La pasarela inició temprano en San Lázaro y sólo con la presencia de seis diputados de 34 que conforman la Comisión de Hacienda y Crédito Público: del PRI, Claudia Ruiz Massieu Salinas y María Esther de Jesús Scherman Leaño; del PRD, Armando Ríos Piter; del PT, Mario Alberto Di Costanzo Armenta y del PAN, Mario Alberto Becerra Pocoroba, quien funge como presidente de la Comisión y Roberto Gil Zuarth.
Cada uno de los empresario pidieron que antes de buscar nuevos impuestos, el gobierno haga recortes presupuestarios de lujos y gasto corriente, y aplicar ahorros a estados y municipios.
Por el Consejo Coordinador Empresarial, Luis Foncerrada consideró mediocre el crecimiento de cada año del país, y dijo que la propuesta económica es regresiva pues “se apoya menos a quienes más lo necesitan, y más a quienes menos los necesitan”.
Más peticiones
La representación de la Industria Automotriz advirtió que los nuevos impuestos chocan con los tratados internacionales. El sector automotor, representado por Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) pidió ante los diputados que se elimine tenencia y el Impuesto Sobre de Autos Nuevos (ISAN) “como un mecanismo que sea un incentivo a los consumidores”.
La American Chamber advirtió que la propuesta fiscal es inflacionaria, y auguró que el impuesto de 2% al consumo no sólo no disminuirá la pobreza, sino que la incrementará.
La Cámara Nacional de la Industria de la Cerveza y de la Malta (Canicerm) pidió al poder Legislativo dejar el impuesto especial para la cerveza en 25%, y permitir que el mismo crecimiento orgánico de la industria permita a la federación recaudar 2 mil millones de pesos el siguiente año. Los empresarios adelantaron que la cerveza se incrementaría 11% en su precio final y habría una pérdida de 30 mil empleos.
Sector financiero, inconforme
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) manifestó su rechazo al 2% al consumo “porque en ningún país del mundo el seguro de vida se grava con ningún impuesto”.
La Asociación de Permisionarios de Juegos y Sorteos dijo que el incremento de impuestos significaría que de cada peso de entrada, 50 centavos se vayan al gobierno, “y así nadie puede operar en la legalidad”.
Su representante fustigó a la secretaría de Hacienda al asegurar que permiten el negocio de azar de manera ilegal, el cual representa 40% del ramo.
Omar Zúñiga, coordinador fiscal del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales que representa a American Express, BBVA-Bancomer, Ford, Microsoft, Procter and Gamble y Dupont entre otros, dijo que la iniciativa de reforma fiscal tendría un impacto negativo que afectaría la generación de empleos, “obligaría a destinar buena parte del flujo operativo para el pago, lo que inhibe nuevas inversiones”.
El presidente de la comisión fiscal de la Concamin José Antonio De Anda lamentó que el gobierno federal se aleje con la propuesta fiscal de las necesidades de los empresarios.
En su oportunidad, el director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), Luis Foncerrada aseguró que una de las prioridades del paquete económico 2010 debe ser la regulación y transparencia de la transferencia de uso de los recursos públicos a los sindicatos, “que acostumbran abusos y prebendas” y propuso que para mitigar la corrupción exista rendición de cuentas.