El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) advirtieron el viernes que la recuperación económica global podría flaquear si las autoridades financieras se vuelven autocomplacientes y pierden su voluntad de cooperar.
“El peligro hoy ya no es, afortunadamente, el del colapso de la economía mundial”, dijo el presidente del BM, Robert Zoellick, en conferencia de prensa. “El peligro hoy en día es el de la complacencia”, agregó.
“Habrá una tendencia natural a volver a hacer negocios como antes”, sostuvo Zoellick.
El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, al hablar durante los encuentros anuales del FMI y el BM en Estambul, también empleó la palabra “complacencia” para describir el riesgo de los errores en las políticas. Dijo que los gobiernos podrían verse tentados a retirar sus medidas de rescate demasiado pronto. “Mi preocupación es que los gobiernos dicen: ‘esto se terminó, salimos de la crisis, es momento de volver a la normalidad’; eso sería un error y es de los riesgos que debemos evitar”.
Compromisos
Las advertencias titulares del FMI y del BM reflejan el temor de que los gobiernos no adopten las difíciles decisiones políticas y compromisos necesarios para frenar las causas que generaron la crisis financiera.
El FMI declaró el jueves que la recuperación a nivel global había comenzado, y elevó sus proyecciones para el crecimiento mundial del próximo año a 3.1% desde su proyección de julio para una expansión de 2.5%.
El mes pasado, las naciones del Grupo de los 20 (G-20) acordaron cooperar para acabar con los desequilibrios que contribuyeron a la crisis financiera, y aceptaron imponer normas más estrictas sobre el sistema bancario. Sin embargo, existen indicios de que a medida que la recuperación del sistema financiero global reduce la urgencia de estas reformas, la voluntad política para buscar su aprobación desaparece en muchos gobiernos.
El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, dijo el jueves que rebalancear la economía no sería posible sin la apreciación de algunas monedas asiáticas. Pero China se resiste a las presiones para apreciar el yuan.
Los principales centros financieros temen que la regulación resulte en pérdidas de negocios.
Tanto Strauss-Kahn como Zoellick pidieron que los miembros de los organismos que aumenten los recursos financieros de ambas instituciones para asegurar que puedan entregar la suficiente ayuda financiera a los países que la necesiten. (Reuters)