noe.cruz@eluniversal.com.mxEn un verdadero fracaso está convertido el programa para reubicar a casi 11 mil 500 trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) que reciben salarios y prestaciones sin realizar ninguna actividad productiva.
De 2005 al 31 de junio de 2009, sólo se ha reubicado a 359 trabajadores (casi 89 por año) adscritos a instalaciones fuera de operación del área de refinación, debido a que “el sindicato petrolero debe ser consultado para que avale los movimientos de personal”.
EL UNIVERSAL dio a conocer en diciembre de 2006 que había en Pemex cerca de 12 mil trabajadores cobrando sueldo y prestaciones sin tener una ocupación.
De acuerdo con el Informe de avance del programa para incrementar la eficiencia operativa en Pemex y sus organismos subsidiarios (PEO) al segundo trimestre de 2009, en una primera etapa se reubicaron 19 plazas de la refinería de Minatitlán a la planta de polimerización y fraccionadora de solventes; otros 58 de la refinería de Salamanca a la planta de Amoniaco II; 25 de la terminal marítima de Salina Cruz a los muelles 4, 5 y 6; 14 de la refinería de Cadereyta a la planta reductora de Viscosidad; y, 243 de las embarcaciones de la flota petrolera que están en proceso de reubicación.
En los informes anteriores de avances del PEO (el primero en publicarse fue en el tercero trimestre de 2008), sólo se hace referencia a los modelos de reorganización de las distintas áreas de la empresa. En noviembre de 2006, Luis Ramírez Corzo, ex director de Pemex, informó al Consejo de Administración que urge “rediseñar la relación laboral con el sindicato petrolero y contar con un nuevo Contrato Colectivo de Trabajo, porque la falta de vinculación del mismo con las necesidades del negocio y la baja participación del STPRM en la solución de los problemas laborales de la empresa, junto con el cierre de operaciones de plantas y la falta de flexibilidad para reasignar personal, han derivado en 11 mil 500 plazas sin materia de trabajo”.
Ubicación de plazas ociosas
La mayor parte esas plazas ociosas se detectaron en Pemex Exploración y Producción, con 4 mil 300 puestos; seguida por Pemex Refinación, con 3 mil 600; Pemex Petroquímica, con 3 mil; Pemex Gas, con 300, y el Corporativo, con 250.
El costo de esa mano de obra sin materia de trabajo se calcula en 4 mil 700 millones de pesos anuales sin incluir los costos adicionales por la movilización, según la Dirección Corporativa de Finanzas de Pemex, lo que significa que en cuatro años los 11 mil 500 trabajadores le han significado a la paraestatal, sólo de gasto en nómina improductivo, casi 19 mil millones de pesos, equivalentes a lo que se destinaría a Procampo o a proyectos de infraestructura económica de carreteras o al Programa Oportunidades en 2010, de acuerdo con la información que Hacienda presentó al Congreso en abril de este año.
Mariano Ruiz-Funes Macedo, quien se fue coordinador de asesores del también ex director de Pemex, Jesús Reyes Heroles, reconoció en su momento que habría un costo adicional para la firma por la reubicación de los trabajadores en vista de que las condiciones contractuales así lo establecen:
Según la cláusula 85 del Contrato Colectivo de Trabajo 2007-2009, si Pemex propone mover a más de 30 trabajadores de manera simultánea, debe asumir los costos de situarlos en la categoría inmediata superior a la vigente, el pago de 100 días de salario tabulado y 18 meses de renta para casa. De no poderse realizar el cambio de categoría, se indemnizará con cinco meses más 20 días de salario por cada año de antigüedad que tengan.
A finales de julio de este año, las negociaciones para reubicar personal “se habían suspendido” porque el STPRM esperaba concluir la revisión del Contrato Colectivo, según la Dirección Corporativa de Administración de Pemex. EL UNIVERSAL buscó el punto de vista de la dirigencia del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, pero no fue posible contactarlos.
Esperan señales
Pemex recurró, reconocieron funcionarios de alto nivel, a presentaciones en PowerPoint para mostrarle a la representación sindical el modelo integral basado en mejores prácticas internacionales para mover al personal, pero la solución depende de la “buena voluntad sindical”.
Indicaron que se mantiene en revisión, por parte del sindicato, la aplicación de los convenios para cancelar plazas.
Para la segunda etapa de reubicación en el área de refinación, se iniciaron estudios para optimizar las estructuras; abarca propuestas de detalle y la solicitud de dictámenes técnicos de agotamiento de materia de trabajo para gestionar acuerdos con la representación sindical. Con el objetivo de mantener el Sistema Nacional de Refinación, se incluye la reubicación de especialistas que excedan necesidades operativas; en el Sistema Nacional de Ductos, la expectativa se tiene con la reubicación de plazas.