México no tiene capacidad para incrementar su déficit porque se pondría en riesgo las finanzas públicas, sostienen la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y analistas consultados.
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, aseguró que el déficit ampliado de México, el cual se contabiliza como Requerimientos Financieros del Sector Pública alcanza 3.1% del PIB.
“Si tomamos todos los requerimientos financieros, el saldo de los requerimientos financieros del sector público, estamos llegando a cerca de 40%, y eso ya genera una carga en intereses bastante importante”, enfatizó.
Alfredo Coutiño, director para Latinoamérica de Moody’s Economic.com, dijo que un mayor desequilibrio en las finanzas públicas generaría incertidumbre en los mercados.
“El hecho de que el gobierno mexicano intente incurrir en un mayor desequilibrio en sus finanzas públicas, sí produciría incertidumbre en los mercados financieros y levantaría una señal de alarma en los inversionistas extranjeros”, expuso el especialista.
Agregó que esa situación llevaría a que los inversionistas exigieran un mayor premio al riesgo por comprar deuda del gobierno mexicano.
Justin Thody, directora regional para América Latina del Economist Intelligence Unit, dijo que elevar la deuda pública no sería fácil, ya que se pondría en riesgo el grado de inversión del país.
Añadió que esa situación tendría repercusiones en los costos financieros en México y la posibilidad de atraer inversiones de portafolio en los mercados de capital, expuso.
Laura Iturbide, coordinadora de la Maestría de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac Norte, dijo que elevar el déficit es una alternativa, pero resultaría peligroso.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público planteó al Congreso mexicano un déficit fiscal de 0.5% del PIB.
Desde diversos sectores han planteado al gobierno mexicano plantear una elevación de ese nivel de endeudamiento, hasta un rango de 2%.
Carstens enfatizó que el Congreso tiene que “reflexionar con mucho cuidado” el monto de la deuda y del déficit al cual se recurre, porque no es dinero gratis. “Sí es tema que nos preocupa porque puede tener implicaciones en la realidad económica nacional. Al tener México un grado de inversión, hay una cantidad importante de recursos invertidos precisamente porque el país tiene capacidad de servir su deuda”.
Mauro Leos, analista senior para nuestro país de Moody’s, confió en la prudencia de las cuentas fiscales. “Consideramos que habrá voluntad y capacidad del gobierno para mantener las cuentas públicas ordenadas, con déficit de 2% o 3%”.
Coutiño señaló que no hay margen de maniobra para ampliar el déficit, y agregó que el problema de incrementar el endeudamiento es que hacia adelante será difícil cortar el gasto. Carstens, en tanto, dijo que una deuda en exceso significa un elevado costo para el presupuesto, para rubros de gasto social y de infraestructura.