Ante el temor de sabotajes en las instalaciones de Pemex, la empresa inició un programa para colocar bardas y cercas perimetrales que ayuden a incrementar la seguridad física, principalmente en las refinerías del país.
De acuerdo con la dirección de Pemex Refinación, el programa iniciará en la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, considerada estratégica en el manejo de hidrocarburos y derivados, y en la zona de Tula, Hidalgo, donde será construida la nueva refinería.
Para brindarle seguridad a la refinería “Ingeniero Antonio Dovalí Jaime” (en Salina Cruz), se adquirirán 50 hectáreas de terrenos comunales pertenecientes a la comunidad de San Pedro Huilotepec, superficie que fue solicitada en expropiación por Pemex desde julio de 1988, mediante oficio 82710-2-076/88, aunque no se pudo concretar por disposición del Ejecutivo federal.
La creación de una franja o cinturón de seguridad mediante la adquisición de estos terrenos se justifica, dice Pemex, debido a que se previenen los incidentes y accidentes en el área de bombeo y almacenamiento de gases licuados que puedan resultar en daños a las personas, instalaciones y medio ambiente de la comunidad por alguna emergencia que se suscite en la refinería.
Además, “se garantiza la operación segura de las plantas de proceso y servicios principales, al contar con una barda perimetral que impida el ingreso a las instalaciones de la refinería de intrusos con fines subversivos o terroristas que pongan en riesgo la empresa y por ende a su comunidad aledaña”. Permite también, añade, cumplir recomendaciones derivadas de análisis de riesgo y evitar observaciones de las compañías reaseguradoras.
La importancia de asegurar la operación de la refinería de Salina Cruz, Oaxaca que abarca una superficie de 767 hectáreas, radica en el valor estratégico de estas instalaciones para el país pues abastece vía terrestre y marítima desde Oaxaca, las necesidades de hidrocarburos de todo el litoral del Pacífico y de ahí sale crudo para exportar a Japón y EU.
Respecto a la nueva refinería, la dirección de Pemex Refinación considera que el polígono que entregó el gobierno del estado de Hidalgo es suficiente y no se requerirán terrenos adicionales. Plantea que sin una cerca o barda perimetral se tendría que “asumir el riesgo de expansión de la mancha urbana hacia las instalaciones de la nueva refinería, lo cual tendría como consecuencia desórdenes por invasiones y pondría en riesgo el desarrollo de la nueva refinería”.
La petrolera evaluó contratar una compañía de seguridad para vigilar los terrenos donde estará la nueva refinería.