finanzas@eluniversal.com.mxEl enorme hueco en las finanzas públicas del país por 300 mil millones de pesos para 2010 que adelantó el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, provocó preocupación entre analistas, académicos y empresarios.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Armando Paredes, consideró que esta brecha presupuestal se puede evitar.
El dirigente empresarial destacó que, habiendo una reforma hacendaria, una reducción importante del gasto, un aumento en la recaudación y una eficiencia en los programas, “se puede sortear el asunto”.
Durante su participación en las audiencias “Evolución de la crisis económica y las medidas emergentes para enfrentarla que deben considerarse en la agenda legislativa”, Paredes urgió a las fuerzas políticas a no postergar la aprobación de las reformas estructurales y dejar de lado las agendas partidistas de corto plazo.
Eliminar programas
En caso de que la reforma hacendaria no prospere en el segundo semestre, deben eliminarse los programas públicos que menos efecto tienen en el desarrollo social, acotó el titular del CCE. Sin embargo, advirtió que la contracción económica “demanda decisiones inmediatas” que superen una visión política hacia las elecciones presidenciales de 2012.
En ese tenor, expuso que los fundamentos de una reforma hacendaria deben implicar la ampliación de la base de contribuyentes y la modificación del régimen fiscal de Pemex, así como el de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En términos tributarios, solicitó eliminar las excepciones fiscales y transitar a un régimen de impuesto único.
En cuestión presupuestal, el líder de la IP afirmó que es indispensable una “reingeniería” de subsidios, revisar el sistema de pensiones y mejorar la eficiencia del gasto.
Modelo económico agotado
En el mismo foro, José Narro, rector de la UNAM, consideró que el modelo económico en México está agotado.
Mencionó que, “sin la acción compensadora del Estado, el mercado no puede regularse por sí solo”. Por lo que manifestó que el nuevo modelo económico debe considerar el bienestar de la población y también la seguridad social.
Dijo que la reducción de los subsidios a los pobres no es la solución ante la caída de los ingresos fiscales, pues la contracción presupuestal tiene otras razones, como la disminución de la actividad económica, la dependencia de los ingresos petroleros, la pérdida de empleos y la reducción de las remesas.
Antonio Morfín, director del Centro de Alta Dirección en Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac, comentó que para compensar los menores ingresos por 300 mil millones de pesos durante 2010 el gobierno podría optar por reducir el gasto y aumentar ingresos, y una tercera posibilidad es recurrir a un endeudamiento.
Morfín comentó que en este caso se podrían sacrificar algunos rubros de gasto corriente, reducir el subsidio a paraestatales, “pero es difícil porque se requieren acuerdos políticos”.
Gustavo Enrique Madero, presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, comentó que los 300 mil millones de pesos se tendrán que financiar “con una mezcla de mayores ingresos, menores gastos, un poquito más de deuda”.