manuel.lombera@eluniversal.com.mxHéctor Rangel Domene, director general de Nacional Financiera y Bancomext, justificó la urgencia de fusionar ambas instituciones y el Fideicomiso de Fomento Minero (Fifomi) para incrementar los créditos.
Crear una sola ventanilla de atención al cliente de la banca de desarrollo reduciría el costo de operación y administración, afirmó.
“La fusión nos permitiría contar con un capital adicional superior a 2 mil millones de pesos que se traducirían en una capacidad crediticia mayor en 30 mil millones de pesos”, dijo Rangel Domene en las Audiencias Públicas del Senado de la República, donde se discutieron las medidas que la próxima Legislatura debe adoptar para enfrentar la crisis económica.
Con la fusión, también se generarían ahorros entre mil 200 y mil 300 millones de pesos anuales, agregó.
“De aprobarse esta fusión se realizaría respetando siempre los derechos laborales de todos los trabajadores, especialmente de aquellos que no tuvieran cabida en la institución resultante por motivos de economías de escala o la eliminación de duplicidades”, aseguró.
La insistencia de reunir los servicios de ambas instituciones en una sola entidad, Nafin, obedece a las carencias que actualmente caracterizan al modelo de la banca de desarrollo, arguyó Rangel Domene, quien señaló que se requiere incrementar la penetración financiera con una visión de 15 años.
Para lograrlo la reestructuración de la banca de desarrollo debe distinguirse por evitar la duplicidad de funciones, además de basarse en una regulación coherente con las funciones de una institución de crédito “y no como cualquier ente burocrático”, y tener como fundamento el gobierno corporativo.
En su participación en las Audiencias Públicas del Senado de la República, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Armando Paredes, respaldó el esquema de integración de la banca de desarrollo, pues es “indispensable” para incrementar los créditos.