El titular de la Secretaría de Hacienda, Agustín Carstens, fue duramente criticado luego de presentar ante el Senado de la República un panorama adverso de las finanzas públicas de México.
El funcionario reapareció así en público después de su falso desvanecimiento de la semana pasada.
Ante los senadores, el titular de Hacienda aseguró que el país padece de un hoyo financiero de 300 mil millones de pesos para 2010.
Tras desmenuzar su exposición en 41 minutos, el funcionario simplemente se marchó.
De inmediato comenzó la batalla y con ella los descalificaciones.
Previamente, el encargado de las finanzas públicas de México había recibido recriminaciones de legisladores de oposición. El coordinador del Partido del Trabajo (PT) en el Senado, Ricardo Monreal, calificó la imagen de una escena kafkiana.
El zacatecano criticó que quienes sumergieron en la crisis al país, con su política neoliberal, ahora recetan la medicina para salir de la crisis, con el adelanto de nuevos impuestos, pero no permiten la discusión ni el debate.
Otros coordinadores parlamentarios como Carlos Navarrete, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y Dante Delgado, de Convergencia, se sumaron a las censuras. “No se vale que (Carstens) no escuche las críticas”, fue el principal reclamo.
Pasado el mediodía, Agustín Carstens abandonó la Torre del Caballito. Pasaron entre 45 y 50 minutos antes de que regresara al edificio de Reforma, fuertemente custodiado por su equipo de seguridad. “Mi ausencia temporal fue producto de una confusión”, se disculpó al tener que regresar al foro a petición de los legisladores.
Entonces los senadores le pidieron que desglosara los nuevos impuestos, el aumento de las tarifas, que redujera el gasto corriente, la eliminación de delegaciones, que instrumentara en México una nueva política económica. Paciente, Carstens soportó los embates.
Fue el último en hablar. Ya entrada la hora de la comida. Y de entrada Carstens expresó: “Es un placer estar aquí con ustedes. Mi ausencia temporal fue producto de una confusión, pero aquí estamos con la mejor disposición”.
Monreal aplaudió “la rectificación de retornar” de Carstens. Sobre todo, cuando está por nacer el Presupuesto de 2010. Su salida, le dijo de frente, se hubiera interpretado como una falta de cortesía hacia el Senado.
Un encuentro de casi cuatro horas. Ahí donde el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones, advirtió que la pobreza y la desigualdad en México es un grave riesgo para la estabilidad del país.
El senador acusó la opacidad del gasto en el gobierno federal, pero también en el ámbito estatal y municipal.
Ahí donde el presidente de la Mesa Directiva, Gustavo Enrique Madero, defendía que la discusión fiscal, de nuevos impuestos, debe hacerse en la Cámara de Diputados.
Y al final Carstens advertía: “Sí (habrá) un presupuesto austero”.