ricardo.jimenez@eluniversal.com.mxEl sector manufacturero nacional sigue deteriorándose por la caída de la actividad económica, pero sobre todo lo referente a las exportaciones de la industria automotriz que disminuyeron en junio 44.8%, comparado con el mismo mes de 2008.
En el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dado a conocer ayer, destacó que la balanza comercial de junio registró un déficit de 206 millones de dólares; dicho saldo es comparado con el superávit de 236 millones de dólares mostrado el año pasado.
Con el resultado de junio, en el primer semestre del año la balanza comercial del país acumuló un saldo negativo de mil 206 millones de dólares.
En el sexto mes del año, el valor de las exportaciones de mercancías cerró en 19 mil 364 millones de dólares, cifra que se integró de exportaciones no petroleras por 16 mil 539 millones y de productos petroleros por 2 mil 825 millones de dólares.
Las exportaciones totales registraron una variación negativa de 26.6% con relación a su nivel en junio de 2008, misma que se derivó de reducción de 49.5% de las exportaciones petroleras y de menos 20.4% de las no petroleras, por lo que esta última se originó de descensos de 20.5% en las dirigidas al mercado de Estados Unidos y de una contracción de 20% en las canalizadas al resto del mundo.
En junio, el valor de las importaciones de mercancías resultó de 19 mil 570 millones de dólares, nivel que implicó una caída anual de 25.1%, dicha tasa resultó de disminuciones de 35.3% en las importaciones petroleras y de 23.8% en las no petroleras.
Al considerar las importaciones por tipo de bien, en junio se presentaron retrocesos anuales de 31.9% en las de bienes de consumo, de menos 23.8% en las de bienes intermedios y de una baja de 24.7% en las de bienes de capital.
El analista economista senior de Ixe, Luis Flores, comentó que le sorprendió el dato de la balanza comercial, pues esperaba un superávit de 417 millones y la cifra fue negativa de 206 millones de dólares.
Agregó que el saldo negativo de la balanza comercial no quiere decir que haya una recuperación de la economía interna, sino más bien se percibiría un cambio de inflexión, es decir, en los siguientes meses se observaría una menor caída, como sería el caso del sector manufacturero.