jose.arteaga@eluniversal.com.mxEl número de legisladores por partido determina el margen de negociación en el tema presupuestal.
En la LX Legislatura, las negociaciones de los presupuestos federales entre la Secretaría de Hacienda y las fracciones parlamentarias en la Cámara de Diputados tuvo como punto de partida el número de legisladores por partido.
“En los tres años pasados, lo que cada quien pedía en la mesa de presupuesto era de acuerdo al número de diputados que tenía. ¿Cuántos votos tienes? Entonces ¿cuánto es lo que vales? Y se les asignaba un monto económico para reasignar”, relata la diputada perredista saliente Susana Monreal.
Participante en las discusiones presupuestales, ejemplifica que si se tenía una bolsa total para reasignar de 100 mil millones de pesos, entonces “el estira y afloja” era según los diputados que conformaban una fracción.
Sin embargo, el diputado saliente del PRI, Javier Guerrero, no coincide con el planteamiento de Monreal.
“Nosotros éramos menos y te puedo decir que logramos asignaciones importantes cuando había un buen proceso de articulación de portafolio”, dijo.
En las discusiones, un punto relevante fue que muchas de las negociaciones entre el secretario de Hacienda y los líderes parlamentarios se hicieron fuera de la Cámara de Diputados.
El legislador del tricolor sí reconoce que las negociaciones fueron más complicadas porque se cabildeaba con los gobernadores, el gobierno federal, en las comisiones y se hacía el dictamen.
Los diputados reconocieron que el presupuesto de 2010 será complicado para Hacienda y para el Congreso.