angelina@eluniversal.com.mxActualmente casi tres millones de latinoamericanos tiene el servicio móvil de Tercera Generación (3G), de los cuales, el 8.4% corresponde a México, de acuerdo con la Asociación GSM.
Con alrededor de 250 mil suscriptores de servicios 3G con tecnología HSPA, es decir la evolución de GSM, el país ocupa el cuarto lugar entre las economías con la mayor adopción, precedido por Brasil, Argentina y Chile.
Sebastián Cabello, director regulatorio de la Asociación GSM, dijo que aunque la banda ancha móvil ya despegó en la mayoría de los países de América Latina, es necesario que los gobiernos de la región ofrezcan políticas que sostengan y promuevan una nueva fase de desarrollo y universalización de este servicio, señaló
En este sentido, el experto dijo que los operadores móviles requerirán tres veces más espectro del que tienen actualmente, debido a que la demanda de datos crecerá, por lo que la banda ancha móvil seguirá creciendo a tasas mas altas que cualquier otra tecnología de acceso a internet.
Para esto, se requiere ofrecer un plan claro de otorgamiento de frecuencias del espectro con bandas comunes y consistentes para así otorgar certidumbre y promover las inversiones.
Un elemento clave dentro de este contexto, agregó, es que los gobiernos adopten un enfoque flexible sobre los topes de espectro y asegurar a todos los operadores el acceso a este recurso en la medida que necesiten para masificar la banda ancha móvil.
Topes de espectro, un freno
En América Latina, estos topes de espectro a los operadores frenan el desarrollo de la banda ancha móvil, aseveró Cabello.
Países como Canadá, EU y Reino Unido han relajado sus políticas de acceso al espectro, comentó. Con estas restricciones, los operadores enfrentarán limitaciones para desplegar tecnologías de próxima generación.