EMILIANO ZAPATA, Mor.— Seis de cada 10 prendas de vestir que se comercializan en México son producto de piratería, contrabando o robo, dijo el procurador General de la República, Eduardo Medina Mora.
Ayer, el gobierno federal anunció la destrucción de 700 toneladas de ropa usada que fueron decomisadas en la administración actual, en diversos tianguis en todo el país.
La ropa fue colocada en una explanada del complejo de Cementos Moctezuma en la comunidad de Tepetzingo, para después ser trasladada a los hornos de la cementera, donde la mercancía sería fundida a temperaturas que van de 800 a mil 500 grados centígrados.
“La economía ilegal, lamentablemente, lastima a los sectores productivos restándoles oportunidades para su expansión, fortalecimiento y limitando la generación de empleos que goza de seguridad social, afecta la recaudación fiscal y resta al estado recursos que podría ocupar para el mejoramiento de vida de la población”, dijo Medina Mora.
Por su parte, el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, dijo con la ropa quemada se elimina el último eslabón de una cadena que daña a la industria, la economía y la recaudación en el país.
Agregó que con ese acto, el gobierno de México ratifica su voluntad de seguir impidiendo el ingreso al país de mercancía de origen ilícito.
El SAT no tiene una cifra exacta del monto que se defrauda al fisco por estas acciones. La ropa que ayer se incineró fue decomisada en los tianguis Celaya, de la ciudad de México, San Martín Texmelucan y Tepejí del Río.