La Cámara Americana de Comercio (Amcham) presentará a la nueva Legislatura una propuesta de reforma fiscal que genere reglas claras, transparentes y de largo plazo, a fin de ofrecer mayor certidumbre al inversionista, anticipó Guillermo Wolf, director general del organismo en México.
Con 92 años en México, el peso de esta Cámara se refleja en la generación de cerca de un millón de empleos directos a través de sus empresas afiliadas y la representación de casi 70% de la inversión extranjera directa en el país.
Tras las elecciones intermedias en México, Wolf apuntó la trascendencia de aprobar una reforma fiscal. “Necesitamos que haya un entendimiento de las partes de que esto es en beneficio del país, porque mientras más claras las reglas y de más largo plazo mucho más inversiones van a venir”, dijo en entrevista con EL UNIVERSAL.
Sin precisar los detalles de la propuesta de recaudación que prepara el comité fiscal de la Amcham, Wolf se pronunció por un esquema que genere fuentes adicionales de ingreso tributario, pues subrayó que actualmente existe una “fuerte” dependencia del petróleo.
La propuesta, cuyo propósito es contar con reglas de recaudación de largo plazo, será presentada a la nueva Legislatura caracterizada por la mayoría absoluta del PRI. Al respecto, el también vicepresidente ejecutivo de Amcham en México, aseguró que la nueva composición partidista en el recinto de San Lázaro es “intrascendente” para evaluar las posibilidades de aprobar un nuevo esquema tributario.
“Anteponiendo los intereses partidistas sí hay forma de que haya una reforma fiscal que sea buena para el país”, consideró.
Para las empresas estadounidenses establecidas en México, expuso que hay incentivos y obstáculos para generar nuevas inversiones.
Por un lado, México es atractivo porque ofrece fuerza laboral competitiva internacionalmente, un diferencial favorable en la paridad peso-dólar y cercanía geográfica con Estados Unidos.
Sin embargo, la inseguridad “ha tenido un impacto muy fuerte” para que las empresas estadounidenses reconsideren inversiones ya programadas. Aunque “ninguna gran inversión estadounidense ha salido de México”, precisó el directivo de Amcham. Además de la preocupación por violaciones al Estado de Derecho, Guillermo Wolf subrayó que los empresarios requieren certidumbre fiscal para no detener nuevas inversiones.
En la coyuntura de la crisis económica internacional, una de las prioridades de los empresarios estadounidenses en México es diversificar sus exportaciones. “Algunas de las compañías estadounidenses que están en México es por la productividad... que les permite que sus productos sean más atractivos en otros países donde luego se van a exportar”, detalló Wolf.
Según datos de la Amcham, hoy 82% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos. Y a pesar del golpe económico que para México representa la debacle del consumo en el vecino país, este no es un año perdido, afirmó el director general de Amcham en nuestro país. Por el contrario, dijo, es un periodo de reflexión.
En contraste con el optimismo del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, sobre un posible crecimiento del Producto Interno Bruto de 3% para 2010, Wolf consideró que aún no hay claridad sobre la estabilización de la economía, pues, con base en el comportamiento reciente de las bolsas de valores internacionales “no estamos todavía en posición horizontal plena”.
Se dijo confiado en que el sector de la construcción sea uno de los primeros en recuperarse a partir de las licitaciones que se lanzan con base en la Plan Nacional de Infraestructura.
Con todo, precisó, la recuperación económica en México estará desfasada en comparación con la de Estados Unidos.