MADRID.— El gobernador del Banco de México (Banxico), Guillermo Ortiz, se mostró muy optimista ante la crisis económica que vive México y dijo que en el año 2010 el país podrá tener un crecimiento incluso superior a 3%, tal y como pronosticó el martes el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.
“Yo creo que depende mucho de lo que ocurra con la economía estadounidense, pero hay un efecto aritmético, y es que cuando la caída es profunda, también es más rápido el rebote, así que a mí no me extrañaría incluso que el crecimiento en 2010 pudiera ser mayor, dado que vamos a tener una caída muy importante en este año”, señaló Ortiz Martínez.
En este sentido, añadió que eso no significa que la continuidad de la recuperación esté asegurada. “Mientras no se estabilice la demanda final en Estados Unidos, en Europa y en Japón —pues depende de los consumidores—, no está asegurado que el rebote cíclico que se vaya a producir, tenga continuidad”.
Guillermo Ortiz hizo estas declaraciones a un grupo de periodistas tras participar ayer en el IX Encuentro Internacional organizado por el diario El País y la empresa Caja Madrid.
Reconoció que estamos “ante la crisis financiera más grave de la historia”. Dijo que ha tenido consecuencias devastadoras sobre la economía real y el empleo en todo el mundo, y en el caso de México aseguró que el país se ha visto más afectado que otras naciones de América Latina por la cercanía con Estados Unidos, por la relación comercial tan intensa, y por la caída de los precios del petróleo y la disminución en el envío de remesas.
“Esta crisis ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades y fortalezas de México”, resaltó el funcionario.
Tema fiscal, un gran pendiente
El responsable de la política monetaria de México citó como una de las fortalezas del país la resistencia del sistema financiero, que los mercados estén funcionando con bastante normalidad, y que el tipo de cambio se haya estabilizado. Y entre las debilidades se refirió al tema fiscal.
“Tenemos una enorme dependencia del petróleo, una recaudación fiscal muy baja y una eficiencia recaudatoria también muy baja, y huecos que proporcionan la evasión; de manera que es indispensable un plan fiscal a mediano plazo, que nos vaya fortaleciendo”, expuso.
En este sentido, rechazó que fuera oportuno hablar de nuevos impuestos como se está debatiendo. “No voy a ponerme a discutir los detalles de cómo debe realizarse una reforma fiscal, yo lo único que estoy diciendo es que es fundamental aumentar la recaudación. Pero hablar de nuevos impuestos en el momento de una recesión tan fuerte no es oportuno”, aseguró.
Al preguntarle sobre los resultados electorales, comentó que “lo único que me dicen es que tiene que haber mucha mayor cooperación entre las fuerzas políticas del país para llevar a cabo las reformas necesarias”. Y recordó que antes de la crisis el país no estaba creciendo lo suficiente y no estaba generando los empleos requeridos, “la crisis hace que esas reformas sean aun más urgentes”.
México se protege
Por otra parte, ayer el Banco Mundial informó que México se integró al Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, por sus siglas en inglés).
La entrada de nuestro país al organismo que se encarga de otorgar seguros contra riesgos políticos le permitirá a México que todas las inversiones que reciba podrán ser aseguradas por MIGA. “Y protegerse así contra el riesgo de restricción de las transferencias de dinero, expropiación, incumplimiento de contrato, falta de pago de las obligaciones financieras soberanas, guerras y disturbios civiles”, detalló el organismo.
Agregó que los inversionistas mexicanos que deseen invertir en otros países en desarrollo también pueden solicitar la cobertura de seguros MIGA.
Izumi Kobayashi, vicepresidenta ejecutiva de MIGA, comentó que la incorporación a este organismo no solo beneficiará a los que invierten en México, ya que el país cobra una fuerza importante como una fuente muy importante de inversiones en el exterior.