romina.roman@eluniversal.com.mxCon la entrada en vigor de la nueva metodología para la cartera de tarjetas de crédito, los bancos mexicanos serán más selectivos en la colocación de préstamos.
Jorge Tapia, socio de Auditoría de Servicios Financieros de Deloitte, reconoció que en algunos sectores como el de menores ingresos se podría reflejar la reducción de financiamientos.
A su vez, Guillermo Roa, socio director de Auditoría de la firma, reconoció que en este momento “lo que le quita el sueño a los banqueros es el control de la morosidad”.
Roa mencionó que los intermediarios que se enfocan al consumo son los que enfrentan los mayores aumentos en cartera vencida.
Sin embargo, “ya se llegó al tope en el crecimiento de la morosidad y este indicador ya se estabilizó”.
Y ante ello, agregó, estas entidades se tendrán que enfocar a la aplicación de más procesos de recuperación de la cartera.
No obstante, consideró que pese al incremento en vencimientos no se prevé ningún riesgo sistémico, debido a que los intermediarios están bien capitalizados.
De acuerdo con el proyecto que presentó la Secretaría de Hacienda a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), con la nueva metodología las entidades deben crear reservas adicionales estimadas en 13 mil 643 millones de pesos sólo para el segmento de tarjetas.
Como parte de las disposiciones, los bancos deberán tener una referencia más precisa sobre el comportamiento histórico de los acreditados. Además, los intermediarios deberán conocer las características del cliente, en un periodo de 12 meses.
En conferencia de prensa, Guillermo Roa también se refirió a los nuevos criterios de contabilidad para las instituciones de crédito y las casas de bolsa. En éstas se obligará a las entidades a revelar el monto de las operaciones en moneda extranjera, así como el tipo de cambio y su equivalente en moneda nacional.
En la emisión de títulos de crédito, deberán detallar el monto, número, valor nominal, descuento o premio, derechos y forma de redención, garantías, vencimiento, tasa de interés, monto amortizado del descuento, total de gastos de la emisión, principalmente.
Aseguró que con las normas contables se logrará mayor claridad en la aplicación de criterios y un mejor efecto en resultados por la valuación de derivados implícitos, y puntualizó que también se reestructuró el criterio relativo al estado de flujos de efectivo; estos ajustes permiten evaluar los cambios en los activos y pasivos de la entidad, así como en su estructura financiera.