Después de las elecciones del 5 de julio, el tipo de cambio peso-dólar puede volver a enfrentar presiones alcistas ante la posibilidad de que el gobierno del presidente Felipe Calderón tenga que enfrentar un Congreso con mayoría de oposición, lo que podría afectar la aprobación de las reformas estructurales, sobre todo la fiscal, comentaron analistas financieros.
En la perspectiva de encontrar algunos obstáculos para alcanzar un consenso en temas como la reforma fiscal en la Cámara de Diputados, el tipo de cambio tendría una elevada sensibilidad al proceso, aunque la respuesta no se daría en el corto plazo, dijeron los especialistas consultados.
El peso mexicano mantuvo una racha positiva frente al dólar. De hecho, durante el segundo trimestre del año, la moneda nacional registró una ganancia de 7.5%, el mayor incremento trimestral en los últimos 14 años.
Sin embargo, esta buena racha puede cambiar en la siguiente semana.
Ayer, el tipo de cambio peso-dólar cerró operaciones en 13.22 unidades en su cotización al mayoreo, lo que representó una depreciación de la moneda mexicana de 0.77%.
Analistas de Invex comentaron que este aumento en la paridad también es reflejo de noticias que se dieron a conocer esta semana, como la caída de 19.9% de las remesas que recibe el país, así como datos de la economía estadounidense como la tasa de desempleo.
Aumentará la volatilidad
Mario Copca, analista de mercado de divisas de Metanálisis, comentó que, bajo la expectativa de que en el Congreso de la Unión la oposición sea mayoría, el presidente Calderón tendría serios problemas para la aprobación de la reforma fiscal, por lo que el mandatario tendrá que convencer a los legisladores de la importancia de la reforma fiscal y del efecto sobre la economía nacional.
Agregó que sería complicado dar un pronóstico de hasta dónde llegaría el tipo de cambio bajo este escenario, aunque en condiciones normales las cotizaciones no superarían los 14.0 pesos. El dólar, dijo, bajo un escenario de cotizaciones volátiles, previsiblemente no superaría los 14 pesos; sin embargo, de no concretarse la reforma fiscal, entonces habría fuertes presiones que podrían llevar a la moneda local a superar ese precio.
La correduría estadounidense Merrill Lynch comentó en un reporte que la recesión global ha puesto en evidencia las fortalezas y debilidades de muchos países, pero en el caso de México, la grave recesión económica de este año y los débiles precios del petróleo han resaltado las vulnerabilidades fiscales que tiene el país y que deberá hacer frente.
Mencionó que el déficit fiscal tal como está alcanzaría alrededor de 2% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2009 y estaría en el mismo nivel en el siguiente año.
Lo más preocupante, alertó, es el hecho que en la ausencia de estrategias de mediano plazo implementadas por vía impositiva o por medio de un marco fiscal no serán persistentes en los años subsiguientes.
Afirmó que la perspectiva negativa para México en cuanto a la calificación de Fitch y Standard & Poor’s reflejan el riesgo anterior, es decir la administración del presidente Felipe Calderón Hinojosa está muy al tanto de este hecho y al parecer han estado esperando que pasen las elecciones para centrar la atención de la clase política en las reforma requeridas.
Por su parte, el subdirector de mercados financieros de Santander, Salvador Orozco, destacó que el tipo de cambio se encuentra sensible, sobre todo a los acontecimientos económicos en Estados Unidos.
Agregó que en el corto plazo el tipo de cambio del peso frente al dólar no presentará grandes cambios, por lo que no prevé cotizaciones superiores a los 14 pesos.