NUEVA YORK.— Bernard Madoff fue condenado este lunes a 150 años de prisión por haber montado el mayor y más descarado fraude en la historia de Wall Street.
La sala del tribunal se inundó de gritos de alegría y aplausos luego de que el juez Denny Chin leyó la condena, la mayor que podía imponer al ex financiero de 71 años de edad que engañó a miles de inversionistas por más de 10 años.
Al respecto, el gobierno de Estados Unidos dijo ayer lunes que el juez que sentenció al estafador confeso Bernard Madoff a 150 años de prisión envió una fuerte señal a quienes administran los dineros de otros en el mercado financiero.
Robert Gibbs, portavoz del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseveró que el mensaje se escuchará fuerte y claro para los financieros.
Madoff había confesado ya en marzo haber alimentado un gigantesco esquema ponzi, que es un modelo en el que los nuevos inversionistas de un fondo pagan la rentabilidad de los clientes iniciales, y que puede funcionar sin realizar ninguna operación real en el sistema financiero.
Pero cuando los clientes decidan retirar su dinero, el sistema se derrumba como un castillo de naipes.
“El fraude fue asombroso”, manifestó el juez tras escuchar el testimonio de un grupo de inversionistas que aseguran haber perdido los ahorros de toda su vida en la estafa.
Minutos antes de escuchar su destino, Madoff se había dirigido al juez: “No puedo explicar mi comportamiento”, aseveró el ex financiero con voz calma.
¿Cómo explicar haber defraudado a miles de inversionistas que me confiaron sus ahorros de toda la vida?”, agregó al dirigirse el juez.
Vestido en un traje oscuro, inclinado hacia adelante y con sus manos apoyadas sobre una mesa, Madoff dijo que intentó deshacer sus delitos, pero que “cuanto más lo intentaba, más profundo caía”.
“Vivo en un estado tormentoso, sabiendo la pena y sufrimiento que he generado”, concluyó Bernard Madoff.
La voz de las víctimas
Mientras sus víctimas hablaban ante el juez, el estafador se mantuvo quieto, con su mirada hacia el suelo.
Muchos de los damnificados aseguraron ante el juez que debieron vender sus casas y pasar a vivir del sistema de seguridad social de Estados Unidos.
“¿Cómo nos pudo alguien hacer algo así? ¿Cómo puede ser esto real? No hicimos nada grave”, dijo Dominic Ambrosino, un retirado del sistema correccional.
“Has dejado a sus hijos una herencia de vergüenza”, le disparó Tom FitzMaurice, de 63 años de edad.
Los investigadores no saben cuánto dinero se robó, según los documentos judiciales.
Los fiscales dicen también que por la principal cuenta de Bernard Madoff pasaron 170 mil millones de dólares durante décadas, y que semanas antes de su arresto, en diciembre pasado, las cuentas de la firma mostraron un total de 65 mil millones de dólares.
La audiencia se celebró en una sala de ceremonias que albergó a unas 250 personas. Otras dos salas del tribunal de Manhattan se habilitaron para los inversionistas defraudados y los espectadores, que lo siguieron por un circuito cerrado de televisión.
La empresa encargada de desactivar las firmas de Madoff ha reunido hasta ahora unos mil 200 millones de dólares para devolverlos a los inversionistas.