ricardo.jimenez@eluniversal.com.mxEl Banco de México (Banxico) dará a conocer la cifra de precios al consumidor correspondiente a la primera quincena de junio del presente año, en el que se estima un crecimiento de alrededor de 0.13%, pero lo más sobresaliente será la inflación anualizada, la cual de concretarse ese nivel, alcanzará una tasa de 5.73%; este dato se considera todavía alto, aunque se observan menores presiones inflacionarias.
La tendencia decreciente observada en los precios se deriva en parte por la caída en la demanda agregada, así como el ajuste a la baja del valor de algunos productos agrícolas, como el jitomate, principalmente.
Sin embargo, la inflación no ha podido bajar de manera rápida por las presiones que aún existe en la parte subyacente, es decir en los precios de los alimentos procesados y de las mercancías que en conjunto registran un aumento anualizado cercano a 10%.
Los analistas del medio financiero se encuentran optimistas debido a que hacia el cierre de este año los precios al consumidor llegarían a un nivel de 4.30%; tal expectativa resultaría básicamente de la recuperación del peso mexicano y de la política del gobierno federal de continuar con el congelamiento del precio de las gasolinas hasta el final de 2009, además de seguir bajo el consumo por la fuerte disminución de la actividad económica interna, pues existen pronósticos de que para este año el PIB nacional disminuirá entre 5.5 y 6.5%.