Más de la mitad de los grandes bancos de Estados Unidos requieren 74 mil 600 millones de dólares de capital adicional para hacer frente a potenciales pérdidas si la recesión empeora.
Luego de una exhaustiva prueba de resistencia que aplicó el gobierno estadounidense a 19 de las instituciones más grandes de ese país, se concluyó que el Bank of America es el que necesita la mayor cantidad de recursos con un estimado de 33 mil 900 millones de dólares, seguido por Wells Fargo con 13 mil 700 millones de dólares.
Citigroup, dueño de Banamex, fue de las entidades que salieron mejor libradas del análisis, ya que sus requerimientos llegan a poco más de 5 mil millones de dólares.
En Banamex afirmaron que este resultado no modifica la estrategia del consorcio en México.
Vikram Pandit, presidente de Citigroup anunció que las acciones que emprende el consorcio le darán la fortaleza necesaria para sortear un escenario adverso de tensón.
Y precisó que ampliará una oferta de canje previa en 5 mil 500 millones de dólares para cubrir sus requerimientos de capital.
De acuerdo con el gobierno estadounidense, los intermediarios que necesitan más capital tendrán hasta el próximo 8 de junio para desarrollar un plan de acción que deberán aprobar las autoridades.
Otra de las instituciones que deben fortalecer su posición financiera es GMAC con 11 mil 500 millones de dólares.
Un cable de Reuters destacó que los resultados de las “pruebas de tensión” lograron fijar una línea entre los bancos saludables y los débiles, ya que se cuantificó con exactitud cuánto capital necesitan levantar.
Timothy Geithner, secretario del Tesoro de Estados Unidos, mencionó que lo importante de las “pruebas de resistencia” es la transparencia que arrojan sobre el estado del sistema bancario. “Creo que eso hará posible que fluya más dinero hacia el sistema y hará que resulte más fácil recaudar nuevo capital de fuentes privadas”, insistió.
Además, será más sencillo para los intermediarios cancelar la deuda que tienen con el gobierno.
Esos cálculos son el resultado de dos meses y medio de análisis de los balances bancarios, con el que el gobierno de EU busca restaurar la confianza en el sector financiero del país.
Los reguladores estadounidenses reiteraron en que la salud del sistema bancario es un requisito indispensable para la recuperación económica de Estados Unidos.
En tanto, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, se manifestó a favor de una estrategia integral para reforzar la supervisión bancaria y evitar futuras crisis financieras. Insistió en que los reguladores deben mejorar no sólo la supervisión de bancos individuales sino la del sistema financiero en su conjunto. De esa forma, las autoridades podrán detectar riesgos que pongan en peligro el flujo normal de crédito, las operaciones de mercado y el comercio.
Admitió que la actual crisis financiera, revela serias deficiencias en distintas instituciones, como la ausencia de niveles adecuados de capital.
En un cable que difundió EFE, Bernanke afirmó que muchos bancos no realizaron una planificación efectiva para poder vender activos “líquidos” si las condiciones económicas empeoraban y no tenían sólidas políticas de riesgo para detectar posibles problemas.