DETROIT.— General Motors informó ayer que mil 600 de sus trabajadores perderán sus empleos en los próximos días, como parte de los recortes de costos del golpeado fabricante de automóviles para cumplir con los requisitos para obtener más ayuda del gobierno estadounidense.
El presidente de la división de Norteamérica de GM, Troy Clarke, dijo en mensaje electrónico a los empleados ayer que los despidos son necesarios para asegurar la viabilidad a largo plazo de la firma. “En estos tiempos sin precedentes, GM está reinventando cada parte, incluyendo el tamaño y la estructura de la organización, para crear una compañía más ágil”, escribió Clarke en el mensaje, obtenido por The Associated Press.
Troy Clarke dijo que la semana próxima será “un momento muy difícil para todo el equipo de General Motors, pero especialmente para aquellos empleados afectados directamente por estas acciones”.
GM continúa operando gracias a 13 mil 400 millones de dólares en préstamos del gobierno federal. El fabricante de autos tiene hasta el 1 de junio para reducir costos y conseguir concesiones de los accionistas si quiere recibir más ayuda gubernamental.
El mes pasado, GM comenzó a eliminar 3 mil 400 puestos asalariados como parte de la eliminación total de 47 mil empleos que realizará en todo el mundo para fin del año.
El mensaje electrónico dice que el equipo ejecutivo de GM ha recibido entrenamiento sobre cómo manejar el proceso de notificación de despidos con respeto y dignidad. La firma, dijo, proveerá recursos y apoyo a los despedidos durante todo el proceso.
Y en México
Unos 20 mil trabajadores de las cuatro platas de General Motors en México esperan con “ansia” recibir sus utilidades, informó el secretario regional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Hugo Varela Flores, luego de que la transnacional se declarará en “ceros” para evadir esa obligación.
El dirigente obrero estimó que a cada uno de ellos les corresponde 20 mil pesos.
En defensa de los trabajadores, adelantó que los sindicatos de las plantas de GM recurrirán a la Secretaría de Hacienda para verificar la situación fiscal de la empresa por su negativa a pagar las utilidades, con el argumento de que en 2008 no obtuvo ganancias.
Ayer, por segunda vez los representantes sindicales en Silao, Ramos Arizpe y Toluca se reunieron para concretar la defensa de los derechos de los trabajadores del sector automotriz, incrédulos de que la GM no haya logrado beneficios en el ejercicio fiscal pasado. (Con información de Xóchitl Álvarez, corresponsal)