manuel.lombera@eluniversal.com.mxCanalizar a las empresas mexicanas el préstamo por 47 mil millones de dólares que México solicitó al Fondo Monetario Internacional (FMI) es un propósito adecuado para incentivar la inversión, consideró Sidney Weintrabu, especialista en economía mexicana del Centro de Estudios Internacionales Estratégicos (CSIS, por sus siglas en inglés) en Washington.
Con el objetivo de incentivar la generación de empleos y el crecimiento económico a través de la inyección de capital a las empresas, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda solicitaron estos recursos al organismo multilateral en el marco de la reunión del Grupo de los 20 (G-20) en Londres.
Sin embargo, Weintraub advirtió que en México existe riesgo de corrupción a nivel directivo en las compañías sobre el uso de los recursos. En las altas esferas empresariales de México “la corrupción avanza lentamente”, dijo el especialista, por lo que instó a que el otorgamiento de créditos con recursos del FMI sea un proceso transparente.
Al mismo tiempo, aclaró que la línea de crédito solicitada al organismo financiero internacional no debe utilizarse para evitar la depreciación el peso frente al dólar, pues “las reservas (del Banco de México) aún son muy altas”. Las reservas del banco central suman 80 mil millones de dólares, según la agencia Reuters.
Al tiempo que el FMI podría satisfacer la demanda del gobierno de México, el banco central ya contrató en la Reserva Federal de Estados Unidos una línea de crédito por 30 mil millones de dólares, destacó Reuters.
Al respecto, el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, señaló que “esos recursos se subastan a la banca, incluyendo la banca de desarrollo, y es a través de los bancos... que las empresas podrán tener acceso a este financiamiento”, informó Reuters.
Respecto a las expectativas de la reunión del G-20, “el reto inmediato es tomar las medidas necesarias para que los organismos internacionales se usen de manera más eficiente, lo que implica dar mayor representación a los países en desarrollo”, dijo Sergio Jellinek, director de Comunicación del Banco Mundial (BM) para América Latina y el Caribe.
El portavoz señaló que la expectativa es la reforma de las instituciones financieras multinacionales y ”que se les dé voz ... para que puedan apoyar a los países a resistir el proteccionismo, a evaluar la eficiencia de los paquetes de estímulo y a monitorear las reformas bancarias”.
“El G-20 no debe escatimar esfuerzos en combinar ideas y acciones para restaurar la confianza en la economía mundial”, afirmó Jellinek.