SINGAPUR.— El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, decidió que una bancarrota programada de General Motors Corp. es la mejor manera de reestructurar a la empresa para que se convierta en un fabricante competitivo de autos, reportó Bloomberg, que citó a personas cercanas al asunto.Obama también está listo para dejar que Chrysler quiebre y se venda en pedazos, si es que la automotriz no puede establecer una alianza con Fiat, dijo Bloomberg, que citó a miembros del Congreso que no identificó y a otras dos personas que conocen las discusiones.
Obama otorgó el lunes 60 días a GM para que presente mayores reducciones de costos y de deuda de las ya propuestas en su plan de viabilidad de febrero.
Sin embargo, una bancarrota “rápida y quirúrgica” es descrita en el gobierno de Obama como una opción que parece inevitable, señalaron fuentes cercanas.
Por su parte, el nuevo presidente de la automotriz estadounidense azotada por la crisis, General Motors, Fritz Henderson, calificó como una buena opción y dejó abierta la opción de un proceso de insolvencia ordenado como posible vía para un saneamiento de la empresa, dijo en una reunión del consorcio en Detroit, en Michigan.
Henderson, nombrado el pasado lunes nuevo hombre en la cúpula de GM después de que el gobierno de EU forzara la marcha del ex presidente Rick Wagoner, se mostró confiado en que la compañía dará los pasos que sean necesarios para sobrevivir. Refirió que Opel pasa por una circunstancia parecida.