romina.roman@eluniversal.com.mxACAPULCO.— La Unión de Intermediarios Financieros Mexicanos (UIFM), que se integrará por bancos, Sofoles, Sofomes y otras entidades, buscará compartir aspectos técnicos y operativos del sistema para reducir costos.
Al respecto, Luis Niño de Rivera, vicepresidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), mencionó que este organismo no es duplicidad ni la competencia del gremio de los banqueros.
Es más bien, aseveró, que los intermediarios tengan la posibilidad de operar mejor y aprovechar sinergias.
“En la actualidad, las entidades duplicamos muchas cosas, y hay aspectos que se pueden abaratar si se comparten”, expuso Niño de Rivera.
Entre los intermediarios que integran el organismo se incluyen a Bancopel, Banorte, Banco Azteca, Afirme, Interacciones, Banco del Bajío, Inbursa, Actinver, Monex y GBM, principalmente.
El presidente ejecutivo de la UIFM será Adalberto Palma, ex vocal independiente del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
Luis Niño de Rivera recalcó que al formar parte de la naciente Unión se lograrán ventajas importantes, “porque todos repetimos y gastamos en el uso de tecnología, en abrir un centro de cómputo, en consecuencia, la intención es compartir muchos de nuestros sistemas”.
Mencionó que las entidades que formen parte del organismo son mexicanas, “porque tienen su mercado aquí y no nos vamos a ir a ningún otro lado”.
Respecto al tema de los bancos corresponsales, el también vicepresidente del consejo de administración de Banco Azteca manifestó que es un asunto que genera diferentes opiniones.
“Nosotros creemos que debe haber dos tipos de corresponsales, los internos y los externos; en los primeros, que son los que se instalen en los comercios propios del grupo, se deben obligar a poner sucursales, tal y como ocurrió con la cadena de Elektra. Ahí, cada establecimiento tiene una oficina de Banco Azteca con todas las medidas de seguridad”, manifestó.
Con el esquema de corresponsales se abrirá la posibilidad de que las tiendas o establecimientos con una antigüedad comprobable de tres años hagan o reciban pagos en efectivo, con tarjeta de crédito, débito o prepagada.
También podrán aceptar retiros que efectúe el cliente titular de la cuenta, depósitos en efectivo en cuentas propias o de terceros, pago de créditos en favor de las instituciones y consulta de saldos.
Sin embargo, no se autorizarán operaciones con cheques o documentos.
Asimismo, se fijarán montos máximos a las transacciones.
Y a pesar de que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ya emitió las reglas para la operación de estas disposiciones, no hay un acuerdo entre los legisladores para su aprobación.
En las cámaras de Senadores y de Diputados hay diferencias entre los límites que podrán operar los comisiones, lo que tiene detenida la iniciativa.